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Arabia y Mbappé colapsan a Vinicius

Es su peor arranque desde que es jugador del Real Madrid, que se achaca a la indecente oferta árabe y a pasar de líder ofensivo a estar a la sombra del francés

Ancelotti no opina sobre la celebración de Vinicius

Ancelotti sobre la celebración de Vinicius: "No opino, me lo guardo para mí" / LaLiga

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

Vinícius Júnior no es el de la temporada pasada. Ese jugador supersónico, que retaba a su marcador constantemente. Un delantero que inclinaba el campo hacia su banda y provocaba pesadillas a las defensas rivales, al que se veía feliz cuando no entraba en colapso con el entorno. Era el líder ofensivo de un equipo campeón de la Liga y de la Champions y que le ha valido ser uno de los favoritos a ganar el Balón de Oro.

Vinicius está lejos de ser el jugador de años anteriores

Vinicius está lejos de ser el jugador de años anteriores / Efe

Ese Vinícius ya no está. Errático, inconstante, inseguro, fallón..., aunque sigue siendo un jugador que tiene incidencia en los marcadores como ocurrió en Anoeta ante la Real Sociedad. Eso sí, también se enfundó el traje de irreverente, retador y mal encarado con una grada a la que mandó callar tras marcar el 1-0 de penalti en el peor partido que se le recuerda con la camiseta del Real Madrid.

Perjudica la imagen del Madrid

La afición blanca está cada vez más harta de sus irreverencias. Las redes sociales madridistas se inclinan hacia la crítica, cansada de su protagonismo partido sí, partido también por sus reacciones negativas que predisponen al mundo del fútbol en general contra el equipo madridista. Un perjuicio que pagan todos, inlcuidos los simpatizantes al color blanco. Provoca que el Real Madrid caiga mal. A los madridistas les molesta tanta impostura, mancha la imagen de un grupo en su mayoría ejemplar. Por eso, se siguen levantando voces contra él como la de Mijatovic: “Los madridistas estamos cansados de Vinicius".

Un espontáneo salta al campon en Anoeta para un selfie con Mbappé pero no con Vinicius

Un espontáneo salta al campon en Anoeta para un selfie con Mbappé pero no con Vinicius / Efe

Muchos atisban que la llegada de Mbappé le ha sentado como un tiro. Esos celos que se le adjudican a Rodrygo por verse fuera de la foto de galácticos, ahora se extienden a su compatriota. Ha pasado de ser referente a acompañante del francés. Parece más empeñado en pelear contra él que junto a él. No acaba de asumir que ahora comparte liderazgo ofensivo como hizo en su momento rindiendo pleitesía a Benzema para apoyarse en él y elevar su figura.

Florentino decide

Se siente amenazado por la sombra de Mbappé, por esa ilusión que muestra su compañero de jugar por fin en el Real Madrid. A esto se suma la oferta indecente que le ha llegado del fútbol árabe. Un trono bañado en oro para irse a jugar a un campeonato exótico. Mbappé, que gana más dinero que él, sumado a que puede bañarse en los petrodólares árabes, pueden hacer que en su cabeza se plantee la ecuación de que uno más uno son dos.

El Real Madrid sabe que sus agentes han escuchado la tentadora oferta árabe y no descarta que acabe pidiendo la cuenta. Otra cosa es que Florentino Pérez le abra la puerta. Le quedan tres años de contrato y tiene una cláusula de mil millones de euros. Eso sí, si pide la cuenta y si es cierto que oferta que puede llegar por su traspaso es de 400 millones de euros, incluso de 300, Florentino firmará su salida como hizo con otros galácticos en el pasado. Al presidente blanco seguro que sí le salen las cuentas.