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El City de Pep se desinfla

Los ‘citizens’ firmaron su cuarta derrota de forma consecutiva y tienen ya al Liverpool a cinco puntos

Guardiola asume la cuarta derrota seguida: "Alguna vez tenía que ser"

El City cae en Brighton y Guardiola pierde, por primera vez, cuatro partidos seguidos. / Perform

Albert Gracia

Albert Gracia

No es Guardiola un tipo que esté acostumbrado a perder. De hecho, desde que se asomó por el primer equipo delFC Barcelona todavía imberbe y de la mano de JohanCruyff, el de Santpedor ha perdido más bien poco. Como jugador... y, por supuesto, como entrenador. En Barcelona, Múnich y Manchester lo ha ganado absolutamente todo, con una cuota de partidos perdidos ínfima en comparación a todo lo ganado. 

Por eso, que su equipo pueda caer en cuatro encuentros seguidos, es algo con lo que Pep no ha tenido que lidiar jamás. Se le ve cabreado. Cuando finalizó el duelo ante el Brighton, el técnico ‘citizen’ frunció y se las tuvo con Jan Paul van Hecke antes de marcharse del terreno de juego con cara de muy pocos amigos. Algo no le gusta a Pep, y debe ir más allá de los resultados. Porque para él, los números siempre son consecuencia del juego, y está claro que algo no funciona como debe. 

Lesiones clave

Cierto es que tiene bajas clave como Rúben Dias y Stones en defensa, o Rodri en el centro del campo, pero no es normal que el City dé tantas facilidades para que le marquen goles, como ante el Sporting de Portugal, y le cuesta tanto convertir, como ante el Brighton. Si los ‘citizens’ se hubieran ido al descanso con el partido en el bolsillo nada hubiera ocurrido, pero no está siendo el momento del City.

Por dentro, sin Rodri, está faltando claridad en la circulación, y por fuera, más allá de Savinho, no hay futbolistas que estén en su mejor momento. Foden está volviendo, y Doku y Grealish siguen entre algodones a la espera de recuperar su mejor nivel. Tampoco está el mejor Haaland.

Al final, un conjunto de circunstancias que están llevando a Guardiola a romperse la cabeza para conformar un equipo que empiece a remontar algo el vuelo. El Manchester City tiene tiempo de sobras para volver a ponerse a tono, y debe hacerlo si no quiere que el Liverpool se escape. Aún no se sabe si esta será la última temporada de Pep en el Etihad, pero, sabiendo como es, no se permitirá a sí mismo marcharse con malas sensaciones. El mejor City volverá pronto.

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