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ALPINISMO

Le acusan de dejar morir a su novia en un pico de 3.798 metros de altura a -20 grados en Austria

Más de un año después de la muerte por hipotermia de Kerstin Gurtner en el Grossglockner, su pareja se sienta en el banquillo acusado de homicidio por negligencia grave

Una alpinista muere en Austria y su pareja será juzgada

Una alpinista muere en Austria y su pareja será juzgada / X

David Boti

David Boti

Arranca, en Austria, un juicio sin precedentes que ha puesto en guardia a comunidades de alpinistas dentro y fuera del país: un hombre identificado por medios locales como Thomas Plamberger  se enfrenta a una acusación de homicidio por negligencia grave por la muerte de su novia, Kerstin Gurtner, fallecida por hipotermia en el Grossglockner (3.798 m) durante la madrugada del 19 de enero de 2025.

La fiscalía sostiene una tesis que incomoda a cualquiera que haya hecho cordada o compartido cuerda en invierno: Thomas P., por ser el más experimentado y el planificador de la salida, debía ser considerado el "guía responsable". Y que, en ese rol, encadenó decisiones erróneas desde el inicio.

Hablan de nueve fallos concretos: desde intentar la ascensión pese a que ella "nunca había realizado una excursión alpina de esta duración, dificultad y altitud" y con condiciones invernales duras, hasta salir con dos horas de retraso y no llevar suficiente equipo vivac de emergencia.

Incluso aparece un detalle que, en montaña, pesa como una losa: la fiscalía afirma que permitió que ella usara botas de snowboard blandas, "no aptas" para terreno mixto de alta montaña.

Vientos muy fuertes y a -20 grados

El contexto meteorológico también entra al sumario: vientos de hasta 74 km/h, -8 ºC y una sensación térmica de -20 ºC. Para los fiscales, con esos números, el margen para la improvisación se reduce a cero: debía haberse dado la vuelta cuando aún era posible. Pero no lo hicieron.

El grupo de rescatadores camino del Grossglockner el fatídico 19 de enero

El grupo de rescatadores camino del Grossglockner el fatídico 19 de enero / ARCHIVO

A partir de ahí, las versiones chocan. La defensa, liderada por Kurt Jelinek, insiste en que fue "un trágico accidente" y que la excursión se planificó "en conjunto". Según su relato, alcanzaron Frühstücksplatz a las 13:30 del 18 de enero, el punto tras el cual "no había vuelta atrás" antes de la cima, y siguieron porque ninguno estaba "agotado ni abrumado". La fiscalía, en cambio, asegura que quedaron atrapados hacia las 20:50 y que no se pidió ayuda cuando un helicóptero policial los sobrevoló cerca de las 22:50.

Hay un elemento que ha convertido el caso en fenómeno mediático: las imágenes de una cámara web. En ellas se ven las luces mientras la pareja sigue escalando a las 21:00 y, más tarde, la figura de Thomas descendiendo desde la cima con una antorcha, una estampa que ha alimentado el debate público.

Las imágenes de la webcam pueden resultar claves para el caso

Las imágenes de la webcam pueden resultar claves para el caso / ARCHIVO

El momento clave llega de madrugada: la defensa afirma que, tras un deterioro "repentino" de Kerstin, él llamó a la policía de montaña a las 00:35, y que, al no poder moverla, la dejó cerca de la parte final para buscar ayuda, coronando y bajando por el otro lado. La fiscalía sitúa ese abandono sobre las 02:00 y añade dos acusaciones graves: que no la protegió con mantas de rescate u otro material y que esperó hasta las 3:30 para avisar a emergencias.

El viento impidió un rescate nocturno en helicóptero y Kerstin murió sola en la ladera helada. Ahora, Thomas se enfrenta a hasta tres años de prisión si es declarado culpable.

Pero el eco del juicio va más allá de una condena. Lo que se dirime es una pregunta que atraviesa el alpinismo moderno: ¿en qué momento el riesgo asumido deja de ser una elección personal y pasa a convertirse en responsabilidad penal?