Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

ALPINISMO

Edurne Pasaban: "La montaña ha perdido su esencia; las colas del Everest son una locura"

La exalpinista, primera mujer española en coronar los 14 ochomiles, reflexiona sobre la pérdida de respeto por la montaña y el auge del turismo masivo tras la pandemia

Imagen de las colas en el Everest

Imagen de las colas en el Everest / X

David Boti

David Boti

Edurne Pasaban (Tolosa, 1973) habla sin filtros cuando se trata de la montaña, su terreno natural. En el quinto aniversario de la agencia Walden Outdoor, la pionera del alpinismo español lamentó el cambio que ha vivido el mundo del outdoor en los últimos años.

"Yo creo que no respetamos el entorno natural", aseguraba con firmeza durante su intervención. "Desde la pandemia ha ido cada vez más gente a la montaña, pero muchos no saben ni a dónde van. Es nuestro futuro, y todavía no lo cuidamos como deberíamos".

La popularización del trekking y las redes sociales han cambiado las motivaciones. "Hay gente que va solo por poner la foto, por el ‘postureo’ que se dice. Y eso me da pena, porque la montaña no es eso", denunciaba.

Pasaban recuerda que, en su época, las expediciones apenas tenían cobertura mediática. “Cuando íbamos al Himalaya, solo se hablaba de nosotros si pasaba una tragedia. Nadie hablaba de alpinismo en los medios. Hoy sí hay canales, redes, comunicación… pero el verdadero alpinismo sigue sin comunicarse bien”.

Edurne Pasaban, en una de sus expediciones alpinistas

Edurne Pasaban, en una de sus expediciones alpinistas / ARCHIVO

La vasca, que en 2010 completó los 14 ochomiles, también critica la actual masificación de las grandes cimas. "Las colas del Everest o del Aneto son una locura. Si amas la montaña, no vas a un sitio con tanta gente. Para mí, eso ha perdido todo el atractivo".

Volver a Nepal

Consciente de que el mundo outdoor crece, Pasaban defiende una nueva cultura de respeto. "Cuando llevo grupos a Nepal, intento enseñar que hay que ir a disfrutar, no a tachar un check en la lista. La montaña es libertad, no competición por likes”.

Una lección que, viniendo de quien conquistó los techos del planeta, suena más vigente que nunca. Porque Pasaban habla de una forma de estar en el mundo y, más, tras abordar públicamente un tema como la salud mental.

Hoy, alejada de las expediciones extremas pero aún con la misma pasión, Edurne disfruta del trail y de los trekkings con otra mirada. "El correr por la montaña me empieza a gustar a los 52 tacos, ya me empiezan a fallar las piernas y tenía que haber empezado un poco antes pero bueno. ¿Qué me aporta? Me aporta una sensación de libertad muy grande. Muy grande".

La mujer cambió la historia del alpinismo español

Su historia es una de las más inspiradoras del alpinismo moderno. Ingeniera industrial de formación, Edurne Pasaban comenzó a escalar en los Pirineos siendo apenas una adolescente. Pronto dio el salto al Himalaya, donde en 2001 ascendió el Everest, la cima más alta del planeta. Aquella expedición marcó el inicio de una carrera legendaria que la llevaría, nueve años después, a convertirse en la primera mujer en completar los 14 ochomiles del mundo. Un hito que la situó en la historia junto a nombres como Messner o Kukuczka, pero también la expuso al precio físico y emocional de un reto extremo.

Edurne Pasaban, en una imagen de archivo

Edurne Pasaban, en una imagen de archivo / RTVE

Entre 2001 y 2010, Pasaban conquistó montañas como el K2, el Annapurna, el Kangchenjunga o el Nanga Parbat, siempre en estilo clásico y acompañada de un pequeño grupo de compañeros vascos.

Su camino no estuvo exento de sufrimiento: perdió varios compañeros de expedición, sufrió congelaciones graves y atravesó un profundo proceso de depresión tras alcanzar su objetivo. Esa experiencia, que más tarde compartiría abiertamente, la convirtió en una voz referente no solo del alpinismo, sino también de la salud mental en el deporte de élite.