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Xavier Ortuño

Xavier Ortuño

Subdirector de SPORT

Vinicius ya no juega por decreto

Vinicius, ante el Oviedo

Vinicius, ante el Oviedo / AP

El Real Madrid ha cumplido con lo esperado en las dos primeras jornadas de Liga: dos victorias solventes que le mantienen a la estela del Barça. El arranque es correcto en cuanto a puntos, pero la gestión del vestuario empieza a mostrar matices nuevos. Entre ellos, el que afecta directamente a Vinicius.

Ancelotti tenía un manual de gestión con un principio rector: la inmovilidad. Tomaba una decisión, elegía un once y fijaba unos pilares del equipo para que no se colase nada que alterara ese orden. Los canteranos o jóvenes solo aparecían si no había más remedio. Y Vinicius, con el italiano, formaba parte de esa hoja de ruta inamovible. Jugaba por decreto. Aunque se rebotara con rivales, aunque se encarara con las gradas, aunque encadenara semanas grises, su lugar en el once no se discutía.

Pero ayer, ante el Oviedo, la alineación de Xabi Alonso reveló un nuevo escenario. Vinicius empezó en el banquillo y entró en una realidad distinta: la de competir por mérito. Ya no basta con el nombre, ni con el pasado, ni con la sensación de ser indiscutible por jerarquía. Ahora se trata de rendimiento, de nivel y de lo que se demuestra cada semana.

La suplencia no significa condena, pero sí mensaje. Xabi ha querido dejar claro que su gestión no se basará en el decreto, sino en la competencia. Y eso sitúa a Vinicius frente a un espejo mucho más exigente: si no está bien, habrá otros que jueguen. El brasileño, acostumbrado a la protección de Ancelotti, tendrá que adaptarse a un contexto donde cada gesto y cada acción cuentan para sostener su sitio.

El Madrid gana, cumple, mantiene el ritmo. Pero la historia que deja este inicio no es solo la de los puntos, sino la del nuevo ecosistema que propone Xabi. Si hasta ahora Vinicius vivía blindado en un once inamovible, la suplencia en Oviedo, puede ser un punto de inflexión. Un recordatorio de que en este Madrid ya no hay plazas garantizadas aunque marque y hay jugadores como Mastantuono o Rodrygo dispuestos a quitarle el sitio.