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Alfredo Martínez

Alfredo Martínez

Periodista deportivo. Narrador de fútbol en Onda Cero Radio.

Raphinha se equivocó

Carlo Ancelotti, sobre la lesión de Raphinha con Brasil: "Le molestó un poco el músculo"

Carlo Ancelotti, sobre la lesión de Raphinha con Brasil: "Le molestó un poco el músculo" / EFE

Otro parón de selecciones y más contrariedades para el Barcelona de cara al decisivo tramo final de la competición. En este caso se trata de un futbolista de enorme peso en el grupo y de un liderazgo que va más allá del juego, como es el brasileño Raphinha. Para todo, un ejemplo para sus compañeros de club.

Es cierto que hay un Mundial de por medio, pero también que por delante tenemos todo lo decisivo de la temporada a nivel de clubes, la recta final de la Liga y las últimas rondas de la Champions, casi nada, y si no estás bien con tu equipo, al final tampoco te irá bien o no te irás incluso con tu selección.

Además, Raphinha es capitán, pero CAPITÁN con mayúsculas de este Barcelona, pues ha demostrado su liderazgo, sacrificio e integración por el Barcelona. Por eso, más que sorprender, inquieta y decepciona que los jugadores no piensen un poco más en los clubes y en lo mucho que hay en juego, casi todo, en las próximas semanas. A lo mejor del éxito o el fracaso de la eliminatoria ante el Atlético de Madrid, por ejemplo, es no poder contar con Raphinha. Por eso creo que se equivocó al gestionar este parón de selecciones.

La normativa obliga hoy en día a los deportistas a acudir a las selecciones, sobre todo en nuestro país, por la Ley del Deporte. En Brasil, además, existe una presión por la selección brutal y negarse a acudir a una llamada es casi un pecado mortal. Pero hay muchas formas de tratar de evitar ser señalado por una negativa a comparecer a la selección: ir, pero no jugar y hacer grupo, trabajando como uno más pero sin arriesgar en los partidos, que no olvidemos, son amistosos. O dialogar previamente con el seleccionador nacional, en este caso Ancelotti, para explicarle su situación especial a estas alturas de la temporada y el enorme riesgo de lesión que existe.

No en vano, Raphinha ya había tenido dos lesiones esta misma temporada en ese bíceps femoral de la pierna derecha. Por tanto, ya estaba avisado. Existía un riesgo y el jugador parece que lo ha asumido en toda su extensión. Con esos antecedentes, tenía excusa suficiente el futbolista del Barcelona como para haber intentado evitar la disputa de estos dos encuentros con la selección de su país. Es compatible admirar a Raphinha con decir que gestionó mal esta convocatoria, y a las pruebas finales hay que remitirse.

El destrozo de estar cinco semanas sin el brasileño es enorme.

Pero, en realidad, todo esto ocurre en todas las selecciones y con todos los futbolistas, porque si no, tampoco se entendería muy claramente que, con apenas algunos minutos de juego en los últimos partidos y con evidentes molestias en su pierna, el francés Kylian Mbappé no haya dudado en ningún momento en ir a disputar los dos partidos amistosos con la selección francesa en este parón. La dictadura de las selecciones con respecto a los clubes es absoluta e insoportable.

A los equipos estos días, por desgracia, solo les queda seguir pagando a sus estrellas, cederlas a las selecciones gratuitamente y… rezar.