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Opinión

Toni Frieros

Toni Frieros

Colaborador de SPORT

La onda expansiva Lamine Yamal

Lamine Yamal, en el partido frente al Inter de Milán

Lamine Yamal, en el partido frente al Inter de Milán / Associated Press/LaPresse / LAP

Dos históricos jugadores del FC Barcelona, Piqué y Rakitic, han coincidido en afirmar que Lamine Yamal no sería titular en el Barça de su época, que abarca del 2008 hasta más allá del 2015, periodo de tiempo donde el equipo azulgrana se convirtió en el mejor del mundo (y de todos los tiempos a mi entender), con tres Champions League y no sé cuántas Ligas, Copas del Rey, Supercopas, Mundiales de Clubs.

Cada uno ha hecho de esas declaraciones la interpretación que ha creído conveniente, si bien creo que Piqué y Rakitic tienen razón. ¡Ojo! No se trata de sostener que Lamine Yamal no tuviera calidad para ser titular en aquel Barça, porque pensar eso sería un insulto a la inteligencia.

Se trata de admitir que mientras estuviera Messi en el Barça en plenitud, no tendría competencia, no había sitio para nadie más... Sencillamente, porque era el mejor del planeta fútbol. Y sumen a aquel Barça, entre otros muchos, a Neymar, Luis Suárez, etc.

Lamine Yamal en la segunda parte del Barça-Inter de la Champions 2024/25

Lamine Yamal en la segunda parte del Barça-Inter de la Champions 2024/25 / VALENTÍ ENRICH

La onda expansiva Lamine

La onda expansiva que estamos viviendo con Lamine Yamal hay que analizarla desde dos prismas diferentes. El primero, el de su extraordinaria calidad individual y desparpajo sobre el terreno de juego, todo un fenómeno de precocidad. No es normal que antes de los 18 años ya haya disputado cien partidos con el Barça y haya conquistado una Eurocopa con España.

Y el segundo prisma: hay que tener muy en cuenta el tiempo y las circunstancias. En la vida, además de tener calidad, también cuenta la suerte y estar en el sitio adecuado en el momento oportuno. Es fundamental.

Las circunstancias, las necesidades y su talento, las claves

Miren, con Messi no hubo tanta prisa porque en aquel Barça ya tiraban del carro Ronaldinho, la gran estrella del momento y mejor futbolista del mundo, Xavi, Puyol, Deco, Eto’o... Todos veían en aquel joven Messi de 2006 a un futbolista extraordinario, pero todavía no había explotado porque no era urgente darle la titularidad, no era él quien tenía que marcar las diferencias. Sin prisas.

Messi y Ronaldinho marcaron una época

Messi y Ronaldinho marcaron una época en el Barça de inicios del XXI / Paco Largo

Xavi, 'culpable'

La vida futbolística de Lamine Yamal cambió radicalmente por ‘culpa’ de Xavi Hernández. Todos los técnicos del fútbol base del club decían y sabían que iba para estrella. Era cuestión de tiempo y oportunidades. Que Xavi lo hiciera debutar con 15 años fue toda una declaración de intenciones. Y ocurrió algo que resultaría fundamental: Dembélé, de quien Xavi estaba enamorado por su desequilibrio, no quiso seguir en el Barça y, por tanto, se abría una oportunidad en la banda derecha.

Fue ahí, la temporada pasada, cuando Xavi tuvo la valentía de apostar sin miedo por Lamine Yamal (además de Fermín y Cubarsí) a pesar de lo mucho que se estaba jugando el equipo y él como entrenador. El resto de la historia ya la conocen. Titularidad, selección, Eurocopa... Todo eso, mérito del chaval.

No vale la pena ahora pensar qué hubiera pasado con Lamine Yamal de haber coincidido en la misma época de Messi o si Dembélé hubiera seguido en el Barça. Las cosas hubieran sido diferentes, estoy seguro. No me refiero a que Lamine Yamal no hubiera triunfado, seguro que sí, pero su meteórica irrupción habría sido más tardía y sosegada en el tiempo.

Xavi hizo de la necesidad una virtud y Lamine Yamal ha hecho lo que tienen que hacer los futbolistas: demostrar su talento cuando se les da la oportunidad. Hoy, Flick ha sabido moldear y sacar provecho de la gran plantilla que heredó y, también por la misma necesidad que tuvo Xavi, darle brillo a la gran apuesta que desde hace más de treinta años se viene haciendo por La Masia.