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Opinión

Joaquim Piera

Joaquim Piera

Corresponsal en Brasil.

El nuevo orden de Florentino.. y ¿el Barça qué?

El Madrid ha aplicado una política de hechos consumados con las selecciones con la deserción de sus estrellas

Florentino Pérez ha cambiado su política con relación a la selecciones

Florentino Pérez ha cambiado su política con relación a la selecciones / EFE

Florentino Pérez ha sido uno de los patrocinadores de lo que la prensa madrileña ha bautizado como una “huelga encubierta” en esta fecha FIFA de octubre, con varios internacionales desertando de sus selecciones. Es, en toda regla, un nuevo orden, con una política de hechos consumados con relación a las diferentes federaciones, ya sean europeas o sudamericanas.  

O alguien duda qué las dos estrellas merengues, Kylian Mbappé y Vinicius Junior no han acudido a sus respectivas selecciones sin el visto bueno presidencial. 

Florentino desdeña del fútbol de selecciones porque entiende que le valen los éxitos propios para alcanzar el Balón de Oro. Ejemplo de ello es Vinicius que lo tiene a tocar por sus actuaciones de blanco y no por su fracaso en Brasil, donde solo ha marcado en uno de los siete partidos en este 2024. No hay que olvidar que tuvo que soltar un comunicado en que pidió perdón a la ‘torcida’ por su comportamiento en la Copa América.

Es un cambio de paradigma. Dos décadas atrás, el circo de los Galácticos se asentaba en la tesis de comprar Balones de Oro. Por mucho que el mundo fuera menos globalizado y no existieran ni redes sociales, las selecciones servían como una plataforma adyacente para potenciar la imagen del equipo más mediático que nunca hubo.

Por eso, sería impensable que Ronaldo Nazário se perdiera dos partidos de eliminatorias sudamericanas por unas molestias cervicales, como ha ocurrido ahora con Vinicius, cuando, por entonces, la Canarinha era la vigente campeona mundial con un equipazo donde estaban Cafú, otro madridista como Roberto Carlos, Ronaldinho Gaucho, Rivaldo, el propio Ronaldo, Kaká, que aún estaba en el Milán, o Adriano que fue el último en sumarse a la fiesta. 

¿De verdad que Florentino no habría intercedido por Zidane ante la federación francesa en caso de alguna desavenencia? ¿O habría permitido el escándalo de verlo en una discoteca en Estocolmo la misma noche que Les Blues tenían un partido oficial como, como ha sucedido con Mbappé?

La desespañolización de la plantillla merengue, que es premeditada, le evita cualquier desgaste ante la opinión pública madrileña, poco preocupada por lo que puedan hacer selecciones que son rivales en la Euro o el Mundial.

Y, ante tamaño órdago, y en un escenario de vasos comunicantes, la pregunta es, ¿habrá respuesta del Barça de Joan Laporta con relación a los internacionales y las fechas FIFA? ¿Se tomarán cartas en el asunto? En diez días, hay un clásico en el Bernabéu que decide media Liga. Mbappé y Vinicius llegarán fresquísimos, mientras Lamine Yamal dio el susto del año ante Dinamarca. La diferencia clama al cielo.