Opinión | Tuercebotas

Periodista y escritor
…Y Madrid redescubrió a Lamine Yamal
Tras criticar duramente al genio de Rocafona desde el verano, cierta prensa se relame ahora pensando en el Mundial

RFEF
¡Ay, el calendario! De repente, en la prensa de Madrid han redescubierto a Lamine Yamal. Artículos de opinión, titulares de highlights, y comentarios en las ondas suspiran y se relamen por el extraordinario estado de forma del crack de Rocafonda ante la cercanía del Mundial. ¡Qué Mundial nos espera!, suspiran desde Madrid ante las exhibiciones de fútbol y compromiso con el juego de Lamine Yamal. Lo ven ya con la zamarra de la Roja, regateando, asistiendo y goleando en tierras árabes, liderando a la campeona de la Eurocopa en el ilusionante reto del Mundial.
Qué diferencia con hace unos meses, en verano, en el arranque de la temporada, cuando Lamine Yamal se convirtió en objeto de pim, pam, pum. Sus fiestas, sus invitados, sus indisposiciones, su pubalgia, sus ausencias en los amistosos de la Selección, sus novias, sus amigos, su padre… Se hablaba de todo menos de deporte sobre un muchacho que, a juzgar por la prensa publicada fuera de Catalunya, nadie diría que fue segundo en el Balón de Oro, con una hoja de servicios que, entre otros trofeos, incluía la Eurocopa con España. Nada nuevo, por otro lado, de una prensa tan y tan patriótica y nacional que consideró una injusticia que Rodri se impusiera a Vinícius en el Balón de Oro. Es una prensa que quiere tanto al Madrid que se olvida de estimar a España.
Bajo sospecha
Estaba cantado que con Lamine viviríamos esta esquizofrenia. El crack del Barça será ninguneado, negado, atosigado, puesto en duda. El crack de la selección española, en cambio, será agasajado. Eso sí, siempre bajo la lupa, siempre pendiente de su rendimiento, obligado a demostrar en cada partido que no es un bluf, un producto de marketing, un conjunto vacío, siempre bajo la duda y la sospecha que jugadores como Asencio o Huijsen no sufren, por qué será. Cuando los resultados con la selección española no funcionen, cuando lleguen las derrotas, que por pura lógica deportiva sucederán, las críticas a Lamine Yamal serán muy duras. Hay pocas dudas de que será así.
Con Leo Messi ya sucedió algo similar: Robinho, Robben o Cristiano Ronaldo, grandes jugadores, extraordinario en el caso del portugués, fueron encumbrados por encima del argentino por la única prensa del mundo que todavía hoy pregunta en ruedas de prensa y entrevistas que a quién prefieres, si a Messi o a Ronaldo. Cuando el Barça parecía muerto, arruinado económicamente e instalado en el “es lo que hay” deportivo, camino de convertirse en el nuevo Milán, la Masia lo volvió a hacer: creó otro crack mundial. Y, también de nuevo, lo acompañó de un puñado de colegas criados con el mismo ADN futbolístico en todas las líneas del campo. Otra vez, si el seleccionador no lo impide, la columna vertebral del Barça está llamada a ser la de una selección victoriosa. Con el añadido de que esta vez el crack diferencial arriba juega con España y no con Argentina.
Por eso, el que en septiembre era presentado como un jovencito descerebrado y descarriado hoy es un dechado de talento y profesionalidad que prepara con el Barça la única competición que realmente cuenta este año: el Mundial. Pronto habrá quien exija a Hansi Flick que lo dosifique, no sea que se lesione o se agote con su club y no rinda con España.
Eso sí, mientras, tras cada gol y asistencia Lamine Yamal se besa el escudo azulgrana.
- El Real Madrid tiene decidido su primer fichaje de verano
- Los entrenadores coinciden: 'Caminar 1 hora 7 días a la semana con un ritmo de paseo de abuelo son 75.000 calorías al año
- Maldini lo tiene claro: 'Es el mejor mediocampista del momento
- ¿Por qué el Barça ha paralizado la continuidad de Rashford?
- Eric García señala al jugador del Barça con más carácter y liderazgo: 'Muchas veces me cabreo con él
- La portada con Rui Costa que arruinó el gran sueño de Cruyff: 'Por tu culpa no fiché por el Barça
- Víctor Muñoz: las claves de la operación
- El Benfica se abre vender a Schjelderup al Barça