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Carme Barceló

Carme Barceló

Periodista en SPORT

Lo que Luis Enrique pone en valor

Luis Enrique durante la final de la UEFA Nations League ante Francia

Luis Enrique durante la final de la UEFA Nations League ante Francia / AFP

Compro tutti’, titulaba ayer en portada ‘Tuttosport’. No es que a los colegas italianos les sobreviniera un ataque umbilical, no. La fotografía que acompañaba a la frase era la del príncipe saudí Bin Salman, nuevo propietario del Newcastle, cuya cartera repleta de millones ha aterrizado en la Premier para quedarse. Y no sólo eso: para pelear el podio del petrodólar futbolístico a nivel europeo. Una guerra a la que asistiremos desde la barrera (o el andamio ‘luisenriqueño’) y que puede tener consecuencias más allá del césped. Al tiempo.

Aquí, mientras nos comemos unos ‘rovellons a la brasa amb all i pebre’ (níscalos a la brasa con ajo y perejil) y hacemos números para saber si podemos finiquitar este mes o el siguiente a Koeman, allá abren la caja fuerte y nuevas coladas de lava millonaria para quemarlo todo. Corren malos tiempos para la lírica y la poca luz que vemos intentan opacarla cargando contra seleccionadores que avalan el talento a medio-bajo coste.

Los mismos que también intentan inyectar la pasión y el sentimiento de pertenencia a un estilo o a un club motivando a esos jugadores con convocatorias y debuts tempranos. Pocos y pocas han leído este mensaje de Luis Enrique. Ahí lo dejo. ‘Compro tutti’, leíamos ayer y en el FC Barcelona ponían agnósticas velas al príncipe para que mirara con cariño hacia la Avinguda Arístides Maillol esperando una oferta por alguno de esos ‘cracks’ venidos a menos pero que cobran como venidos a más. Los partidos de La Roja y los nombres de Busquets, Gavi, Sergi Roberto y Eric Garcia han tenido entretenida a la parroquia mientras Joan Laporta prepara la Asamblea de Compromisarios.

Allí, el presidente espera anunciar las renovaciones de Ansu y Pedri a la par que insistirá en la situación de quiebra técnica del club, algo que le avalará para tomar decisiones a corto y medio plazo. Ya veremos en qué acaban, pero el mejor argumento de esta junta es su apuesta desacomplejada por lo que nace y crece en casa. ¿Necesidad? También. ¿’Vendo tutti’? Prácticamente. Pero hay algo que sigue teniendo valor para los de aquí y para los de allí. Y habrá que darle las gracias al seleccionador nacional por mostrárselo al mundo, aunque brame la caverna mediática.