Opinión | FC Barcelona

Redactor de SPORT
Cuando Iniesta era Andresito

Andrés iniesta celebra un título en la cantera del Barça / Edecasa
Es muy difícil escribir cuatro líneas sobre Andrés Iniesta y aportar algo nuevo que no se haya dicho. Vamos a intentarlo. Mi primera narración de un partido en Barça TV (entonces Canal Barça) en enero del 2000 fue un partido del Cadete A. Me llamó mucho la atención ver jugar a Andrés, un chico que había visto por televisión en el mítico torneo de Brunete en 1996. Le había perdido la pista hasta entonces con el único paréntesis de su gol en la final de la Nike Premier Cup en el Camp Nou en el verano de 1999. Aquellos partidos fueron los primeros que emitió Canal Barça cuando yo todavía ejercía de becario en Onda Cero a las órdenes del gran Chus Carrillo.

Andrés Iniesta llegó a La Masia en 1999 / Archivo
Cuando narré el primer partido de Andrés con el Cadete A quedé totalmente convencido de que este chico haría historia en el Barça. Su toque de balón y visión de juego era excepcional. Hay que reconocer que también sentí algo similar con otros jugadores que no pudieron llegar tan lejos como el brasileño Gilberto o dos portentos zurdos como Alfi Conteh y Jorge Troiteiro. Aquel equipo que dirigía Pep Alomar era una maravilla. Siempre que era posible me gustaba poder narrar a este equipo. Aunque eran mis primeros pasos de periodista no dudé en pedir a mis jefes que me asignaran estos partidos en la pizarra de producción de Canal Barça.

Andrés Iniesta recibió la Nike Premier Cup en 1999 de manos de su ídolo Pep Guardiola / Jordi Cotrina
Cuando Andrés saltó al Juvenil A me llamó la atención como mejoró sus prestaciones pese a ser el más pequeño del grupo. Su entendimiento con Sergio García era formidable. Los que hayan escuchado a Iniesta recientemente hablar con un discurso fluido tienen que saber que en esa época Andresito era un chico muy tímido y de pocas palabras. Juan Carlos Pérez Rojo, su entrenador en el Juvenil A, ya nos avisó en un reportaje de la periodista Àngels Prieto que ese chico tan introvertido era un proyecto de jugador muy especial.
En el Barça B se encontró con un vestuario complicado pero, pese a que le llovían las ofertas del extranjero, Andrés siempre tuvo claro que su sueño era triunfar en el Barça. Cuando Serra Ferrer lo llamó con 16 años para entrenar en el primer equipo me alegré como si me hubieran llamado a mí. Andrés acababa de renovar con el Barça y tuve la suerte de estar en su casa y entrevistarlo en su entorno familiar celebrando que su futuro estaría ligado a Barcelona.

Serra Ferrer llamó a Iniesta para entrenar con el primer equipo cuando Andrés solo tenía 16 años / Joan Monfort
Entonces era Andresito o como mucho Andrés. La historia posterior ya es más que conocida. Su inclusión paulatina en el primer equipo y su explosión en el centro del campo con Busquets y Xavi ya forma parte de la historia del fútbol mundial. Iniesta ha sido, como lo definió Menotti, el mejor futbolista del mundo con el único asterisco de Messi.
Como curiosidad personal mi último partido narrado en Barça TV fue un Vissel Kobe-Barça en junio del 2023 en el que Iniesta jugaba contra el equipo de su vida. Para mí el centrocampista que se movía con una clase extraordinaria en las filas del conjunto japonés seguía siendo aquel Andresito que me cautivaba cuando era cadete y yo empezaba en el mundo del periodismo. Con la frase que me quedo de su discurso en su despedida como jugador es que no cambiaría el podio del Balón de oro con Xavi y Messi por haberlo ganado él. Andresito es ADN Masia 100%.
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