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Opinión

Marc del Río

Marc del Río

Redactor de SPORT

Nada, que no hay manera: un año sin ganar al Madrid

Darío Brizuela, tras la derrota ante el Real Madrid

Darío Brizuela, tras la derrota ante el Real Madrid / Javi Ferrándiz

El Barça volvió a competir contra el Real Madrid. El equipo azulgrana plantó cara al poderío del que dispone el conjunto de Chus Mateo. El cuadro de Joan Peñarroya volvió a entrar muy vivo a los instantes finales del clásico. Pero tal y como ha ocurrido en los cinco de esta temporada, y en los ocho últimos, volvió a salir cruz (89-91).

La desgracia se viene cebando con el Barça desde principios de temporada, especialmente con las lesiones, pero también con crueles desenlaces como el vivido este pasado domingo en el Palau. Muchas veces, la mala gestión de los minutos finales ha acabado condenando al equipo. Pero en el último clásico liguero, la suerte volvió a demostrar que lleva mucho y mucho tiempo dándole la espalda al Barça.

Esta vez la desgracia la protagonizó un triple largo de Sergio Llull. El lanzamiento del balear, en cualquier otra circunstancia, no hubiese acabado dentro de canasta tras haber volado cinco metros por encima del aro. Pero es que la mierda de abundantes dimensiones que ha pisado el equipo azulgrana esta temporada es algo sin precedentes, algo difícil de recordar.

Sin '5' tras un error infantil de Fall y otro discreto partido de Willy

Compitió bien el Barça, que en un tramo de partido, y tras una acción poco inteligente de Youssoupha Fall, se quedó con únicamente ocho jugadores del primer equipo. Peñarroya apostó por acabar el partido sin '5' tras otro partido muy discreto de Willy Hernangómez, pero con el esfuerzo, el trabajo y el sacrificio, muchas veces no es suficiente para detener a los 220 centímetros de Edy Tavares.

Darío Brizuela durante el encuentro ante el Real Madrid

Darío Brizuela durante el encuentro ante el Real Madrid / JAVI FERRÁNDIZ

Es curioso, porque esta opinión debería ser algo más crítica con un equipo que este lunes firmará un año entero sin ganar a su eterno rival en los clásicos. Y desde luego, la afición tiene motivos para estar cabreada, incluso decepcionada. Ante el Madrid, Joan Laporta fue espectador de lujo al presenciar las consecuencias de no invertir en este equipo para tratar de paliar todas las lesiones que se vienen sufriendo desde octubre.

Toca recuperar física y mentalmente para la Virtus

Pero en fin, no queda otra que esperar que el equipo se recupere, especialmente a nivel físico, y que ante la Virtus Bolonia, este próximo viernes, el equipo logre un triunfo que permita asegurar el Playoff de la Euroliga. Esa batalla, al igual que la que se anticipa en los cruces de la Liga Endesa, ya será otra historia. Pero seamos justos y demos valor a lo que estamos viviendo y está haciendo este grupo: van al límite, con un desgaste físico que roza prácticamente lo inhumano, y ahí siguen, compitiendo hasta donde lleguen las piernas y el talento. Desde luego, pese a que tocó vivir otra decepción ante los blancos, esta temporada todavía no ha terminado.