Opinión | Tuercebotas

Periodista y escritor
Dos goleadas en una semana en el Camp Nou
Las incontestables victorias de Joan Laporta en las elecciones y del equipo en la Champions ante el Newcastle constatan el potencial futbolístico y el capital emocional que atesora el equipo de Flick

Lamine y Raphinha celebran uno de los goles contra el Newcastle / Valentí Enrich
En una semana, el Camp Nou ha visto dos goleadas indiscutibles: la del Barça de Hansi Flick al Newcastle y la de Joan Laporta a Víctor Font. Ambas victorias, por aplastamiento, tienen algo en común: el presente y, sobre todo, el futuro del primer equipo. En el terreno electoral, si al hecho de que ganar a un presidente que busca la reelección es difícil y que Joan Laporta es ya de por sí un candidato de Champions League se le une la ilusión que genera el equipo de Flick, el reto de Font acabó siendo lo que se vio: misión imposible.
Algo parecido le sucedió al Newcastle. Durante tres partes de las cuatro de la eliminatoria pensó que podía jugarle de tú a tú al Barça y hasta soñó con clasificarse. En Inglaterra, ante el Barça tal vez más conservador de la era Flick, solo un penalti en el descuento le privó de la victoria. En Barcelona, al descanso, el marcador mostraba un 3-2 gracias a otro penalti en el descuento. Sin embargo, en la segunda parte apareció el mejor Barça del año y se comprobó que el rock and roll de Flick no se puede combatir solo con potencia física. Fue una sensación muy parecida a la media hora del Clásico de la temporada pasada, en la que el Barça volteó un 0-2 del Madrid por un 4-2 mediante la expeditiva fórmula de no permitir a los blancos pasar del centro del campo ni una sola vez.
Una apisonadora
Como sucedió con la recogida de firmas en la contienda electoral, al descanso del partido de vuelta había quien pensaba que aún había partido e incluso hubo quien se puso nervioso. Fue un grave error de cálculo. En el momento decisivo, la apisonadora no dejó espacio a la duda: las urnas se llenaron de votos para Laporta y la portería del Newcastle, de goles.
Las dos goleadas dejan claros varios hechos. Laporta cuenta con un mandato indiscutible para terminar su proyecto. Sus puntos débiles, discutibles y hasta censurables, son conocidos por todos, pero los socios no han tenido dudas. La ilusión de este equipo joven, casi adolescente, formado por chicos de la casa puede con todo. Si el primer equipo funciona, mejor no tocarlo, y más si se ha logrado el milagro de los panes y los peces al construirlo en una dura época de penurias económicas. El fichero “proyecto deportivo” del disco duro de Font fue su talón de Aquiles.
En el césped, Flick no engaña. Si el Barça gana algo más este año (después de la Supercopa), será de la misma forma que perdió la Copa del Rey con el Atlético de Madrid: a tumba abierta, al intercambio de golpes. Los rivales seguirán encontrando la espalda de los defensas, continuarán marcando goles sencillos, volveremos a ver muchas veces la apertura a la banda, la carrera del extremo, el centro al área, el remate a placer y el gol. Hay que asumirlo como una parte inevitable del maravilloso viaje con este equipo. A cambio, si los puñales están afinados (y parece que se llega a la recta final en curva ascendente de inspiración), las defensas rivales parecerán de mantequilla. Después del desastre del Metropolitano, el Atlético de Madrid y el Newcastle lo han sufrido en dos partidos sublimes.
Las dos goleadas de la semana aclaran el escenario: Laporta terminará su proyecto en un último mandato que pronto adoptará un aire de legado para la posteridad. Flick y sus chicos solo pueden ganar de una forma: el rock and roll. Toca abrocharse los cinturones.
- Eric García señala al jugador del Barça con más carácter y liderazgo: 'Muchas veces me cabreo con él
- ¿Por qué el Barça ha paralizado la continuidad de Rashford?
- España - Egipto: polémica y reacciones en directo del partido amistoso de selecciones
- La portada con Rui Costa que arruinó el gran sueño de Cruyff: 'Por tu culpa no fiché por el Barça
- Víctor Muñoz: las claves de la operación
- El Benfica se abre vender a Schjelderup al Barça
- Santi Cazorla: 'El Barça siempre me ha atraído por su juego, pero nunca tuve la oportunidad
- El efecto dominó si Bastoni ficha por el FC Barcelona