Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Ernest Folch

Ernest Folch

Colaborador de SPORT

Gerard Martín, ejemplo de la única fórmula que funciona en el Barça

Flick, el principal valedor de un Gerard Martín que sigue creciendo en su juego

Flick, el principal valedor de un Gerard Martín que sigue creciendo en su juego / Dani Barbeito / SPO

Tras el último mes estratosférico de Pedri, Lamine o Joan Garcia, estamos pasando de puntillas por la sensacional temporada de Gerard Martín, un futbolista que en su segunda temporada ha dado un salto estratosférico. Gerard debutó el pasado curso como un lateral suplente y, al lesionarse Balde, pasó a ser titular casi toda la temporada entera. La vuelta de Balde le cerraba en principio las puertas, pero otro movimiento valiente de Flick, situándolo como central izquierdo, lo ha revelado como un futbolista ultrapolivalente, muy rápido, inteligente y con una gran capacidad de anticipación y de salida de pelota.

Como una señal del destino, en el mismo momento en el que se hundió Araujo, emergió definitivamente Gerard Martín, que, como todos los talentos de la cantera, entiende profundamente los fundamentos del juego. Gerard es el enésimo prodigio que prueba que el Barça ha construido el Colegio Hogwarts del fútbol, una fábrica infinita de talento y de magia, por cierto, a coste casi cero.

Se dijo erróneamente en su día que el Barça había tenido mucha suerte juntando a Messi, Xavi e Iniesta (la Santísima Trinidad). Falso. Nada tuvo que ver con la suerte, sino con un trabajo constante y una metodología estricta y coherente en todas las divisiones, como se ha demostrado posteriormente. El caso de Gerard Martín prueba también que el gran secreto para que pueda fructificar esta inagotable producción es contar con un entrenador al que no le tiemblen las piernas cuando hay que dar oportunidades y, sobre todo, cuando hay que mantener la apuesta. Si Gerard Martín ha crecido exponencialmente, como también les ha sucedido a Pedri, Gavi, Fermín, Eric y un sinfín de jugadores durante décadas, es esencialmente porque su formación y su caudal de minutos se han materializado en el primer equipo.

Fermín era un anónimo jugador del Linares en Primera RFEF hasta que Xavi le dio un caudal de minutos en el primer equipo. Los jugadores se forman jugando, y al máximo nivel, y en qué división está el Barça B es mucho menos importante de lo que nos hacen creer, puesto que hay multitud de casos que han subido directamente desde Primera Federación, el juvenil A o incluso el B. Lo que de verdad hace madurar a un futbolista es jugar al máximo nivel, rodeado de los mejores, y contar con la confianza de un entrenador que, como Flick o Xavi, no tiene miedo de jugarse los puntos con adolescentes recién ascendidos. Olvidémonos de Haaland o de cualquier otro fichaje multimillonario. En el Barça solo funciona la fórmula cantera con entrenador que le da confianza. El resto viene solo.