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El diez, como el veinte

Leo Messi muestra su camiseta al Santiago Bernabéu en el clásico contra el Real Madrid del 24 de abril de 2027

Leo Messi muestra su camiseta al Santiago Bernabéu en el clásico contra el Real Madrid del 24 de abril de 2027 / EFE

Impresionante gesto del Liverpool con Diogo Jota. En Anfield nadie más vestirá esa zamarra, el club ha decidido retirar el número veinte, en todas las categorías, en homenaje y por respeto al jugador portugués. Cinco años defendiendo los colores rojos y una trágica muerte han sido el detonante para esa decisión.

En el Reino Unido, los usos, las costumbres, las tradiciones y los valores están muy enraizados en la sociedad. Recuerden, allí nació el fútbol, allí se celebra su existencia cada 26 de diciembre en el 'Boxing Day', tradición victoriana que en el ámbito social se remonta al siglo XIX y en el deporte rey desde los años 50 del siglo pasado. Eso sí, el 'tea time' lo dejamos para Wimbledon, más señorial, más elegante, pamelas incluidas (qué partido el domingo).

Del veinte al diez, ese dorsal que parece que está predestinado a que lo luzca esta temporada la nueva divinidad blaugrana: Lamine Yamal. Empezó a resonar la noticia a finales de junio y parece que en breve debe anunciarse esta realidad, todo apuntaba al 13 de julio, decimoctavo aniversario del de Rocafonda.

Incluso si llego tarde cuando se publique esta columna, dejo mi opinión. A pesar de la profunda admiración que tengo por el chico y la sensación ya muy asertiva de que, si nada se tuerce, este tipo apunta a ser muy grande, creo que darle el dorsal diez de nuestra zamarra es un error.

Si eso sucede, se pierde la oportunidad de hacer el mayor homenaje al jugador que lo ha sido todo, liderando a la generación más espectacular del club y situando al Barça entre los más grandes de la historia en una década larga de aplastante dominio.

Messi volverá, siempre será el hijo pródigo, inaugurará el Nou Camp Nou, le haremos una estatua o le pondremos su nombre a algún espacio o pieza arquitectónica para honrarle, pero la mejor forma de fortalecer su vínculo con el FC Barcelona es colgar, como en los deportes americanos, su camiseta del punto más alto del nuevo estadio.

Messi no ha sido 'one man club' porque Laporta decidió 'cortarlo', como se dice en el deporte estadounidense; no hubiera emigrado al PSG nunca si la directiva hubiera tenido la intención de que se quedara.

Sin duda, es la peor decisión del actual presidente, de la que se arrepentirá toda su vida. Ahora, en cierta parte, puede remediarla. Debería ser el primer jugador con el que se hiciera y si Lamine, decidiendo sobre qué dorsal quiere crear su propia leyenda, a su retirada lo merece, el club podrá colgar dos dorsales. Los dos de los jugadores más talentosos de la historia del balompié criados y crecidos en La Masia.

Comercialmente, tener dos dorsales distintos es garantizar la venta de dos camisetas que, además de un rol simbólico y simbiótico, permitirían obtener mayor rendibilidad (cosa que necesitamos como el agua).

El 20 para Diego Jota, el 10 para Messi; Lamine que elija cualquier otro que desee.