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Joan Vehils

Joan Vehils

Director.

La derrota más cruel y dramática posible

La plantilla del Atlético acabó hundida tras la fatídica tanda de penaltis

La plantilla del Atlético acabó hundida tras la fatídica tanda de penaltis / Manu Fernandez / AP

No hay nada peor en el mundo del fútbol que perder una eliminatoria de Champions por penaltis, en tu propio estadio y ante tu eterno rival. Más aún, si antes habías jugado mucho mejor que tu contrincante durante todo el partido. Y es que el Atlético de Madrid había empezado el encuentro con un dominio poco habitual por su estilo de juego. No cometieron ni una falta hasta el minuto 24 y ya habían empatado la eliminatoria en el 1'. Por su parte, el Madrid no había tirado ni una sola vez a puerta hasta el minuto 28. Fue el único chut entre los tres palos durante la primera parte.

Unos datos que ponían en evidencia el rendimiento de Mbappé y Vinicius y escenificaban que los atléticos fueron mucho más ambiciosos que los blancos. Resultó durante buena parte del partido más resolutivo y eficaz, Rodrigo De Paul, que toda la línea media y atacante del equipo de Ancelotti. Parecía también que el Madrid jugaba a base de la improvisación mientras que los de Simeone tenían órdenes claras y concisas de todo lo que tenían que hacer.

Pudo darle la vuelta Vinicius tras un penalti señalado a Mbappé, pero lanzó el balón a las nubes en una muestra más de su bajo rendimiento. Un equipo que depende tanto de sus estrellas queda retratado cuando estos no están a la altura.

Así que llegó la prórroga y los penaltis. Fue entonces cuando se consumó el drama. Un penalti fallado en raras circunstancias y otro al larguero acabaron con las esperanzas del conjunto de Simeone. El Madrid estará en cuartos de manera injusta, pero una vez más la suerte estuvo de su lado. El otro beneficiado de la jornada es el Barça que vio cómo se desgastaban sus dos máximos rivales en la Liga. Veremos el domingo como estarán los atléticos para recibir a los azulgranas. El desgaste físico y mental de los rojiblancos fue brutal.