Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Joan Mª Batlle

Joan Mª Batlle

Colaborador de SPORT

El contraste entre Rashford y Nico Williams

Marcus Rashford, jugador del FC Barcelona

Marcus Rashford, jugador del FC Barcelona / Europa Press

El fichaje de un extremo izquierdo ha sido un reto complicado con los dos veranos en los que Nico Williams ha sido protagonista de uno los culebrones más intensos del fútbol español. No habrá un tercero, por dignidad y porque, bien mirado, el Barcelona ha tenido suerte no incorporándole.

No en vano, tras la primera espantada resurgió Raphinha con la fuerza de un Balón de Oro y después de la segunda, Nico está desaparecido entre lesiones y bajón de juego. Y también, porque la cesión de Rashford arroja una notable relación precio-rendimiento. 

Es cierto que Rashford no es titular indiscutible, pero sí es un jugador importante. Ha marcado goles, diez; ha dado asistencias, trece, y ha desatascado más de uno y de dos partidos. Y otro detalle importante: no hay ni rastro del jugador polémico que pintaban desde Manchester.

Pues bien, todo parece indicar que Rashford seguirá tres años más previo pago de la opción de 30 millones al United y rebajándose los 15 millones de ficha de su contrato con el club inglés. La actitud del futbolista ha sido clave y contrasta, de nuevo, con la de Nico Williams, que especuló para acabar sacándole más dinero al Athletic.

Como en todos los ámbitos de la vida, la actitud es tan importante como la aptitud. Cuando un futbolista no se alinea con los intereses del club y solo piensa en él mismo, mejor que no venga. Rashford es muy buen jugador, el precio de su fichaje es razonable, su rendimiento y adaptación están demostrados y quiere jugar en el Barça, donde es feliz, aunque le cueste dinero. Reúne todas las condiciones para que sea un fichaje acertado.