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Una buena derrota

Aitana tuvo muchos problemas para entrar en juego en el clásico

Aitana tuvo muchos problemas para entrar en juego en el clásico / Ferrándiz

Anteayer llegó el día, no hay nada infinito en la vida. Finalmente se alteró la interminable secuencia hegemónica y tiránica del Barça en los clásicos de la Liga F, ese fútbol que todavía adjetivizamos como femenino, pero que debería no necesitar ese calificativo. Un campeonato en que el desprecio a las jugadoras queda demostrado por la ausencia del VAR. ¿Supongo que justificable sólo desde el punto de vista económico? Tanto generas, tanto asumo de costes para tu competición. En definitiva un sesgo cultural y económico que afecta en lo deportivo. En periodo de selecciones masculinas, aclaro aquí con el adjetivo inverso, Montjuïc volvió a demostrar que el equipo atrae a la afición y que esta responde.

En el campo, mañana de gran fútbol, porqué cuando se compite, el deporte es mejor. En la alineación de ambos equipos hubo miradas hacia el futuro europeo próximo. El equipo no tuvo su día y eso justamente permitió que el partido fuera más emocionante que nunca. Ni manita, ni baño, pero partidazo a cara de perro, con giros climatológicos incluidos. El equipo blanco apunta a ser rival, tiene muy buenas jugadoras, que encajan perfectamente como antídoto blaugrana por sus características. De Toril, poco hablaré, tiene en su haber demasiados errores, aunque ayer estuvo correcto. Florentino se perdió la primera victoria blanca frente a las culés, seguramente no aparecerá en las gradas de este fútbol hasta que no tenga claro que su equipo gana de forma habitual. Yo no esperaría, será mejor para el fútbol.

Fue un día de lecciones que tenía que llegar, todas las rachas tienen un final. En la vida, en el deporte, perder es tan importante como ganar, o más, porqué se sacan más lecciones y salen a la luz los auténticos valores. Habrá que valorar a Pere Romeu al final de temporada, por resultados y por gestión, por ahora, se lleva la etiqueta de ser el entrenador que ha perdido por primera vez contra el Real Madrid en un clásico. Alguien tenía que ser. Si la temporada acaba bien, será un dato para la historia. Si no lo hace, tampoco debería pesar demasiado. Cada día que pase, quien esté en su puesto sufrirá más para mantener los resultados pretéritos.

Me quedo con la reacción de las jugadoras (tampoco lo hizo el técnico), ninguna de ellas construyó el discurso de la derrota a partir del error arbitral que podría haber permitido a las culés adelantarse en el marcador en el minuto ochenta, aunque lo mencionaran. Me encanta la capacidad competitiva de un equipo que pese a perder, luchó y buscó la victoria hasta la desazón. Son cules hasta la médula. Los aficionados no solo deberían estar orgullosos, si no demostrar que valen tanto como el equipo, dándole calor cuando no gana, en eso estamos. En el camino hacia la final de la Champions, entender que el Madrid es rival y que te compite, como muchos otros en Europa lo harán, se llegue o no, también es una lección.