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FC Barcelona Femenino

Un clásico de reflexión profunda

La derrota ante el Real Madrid en el clásico de Liga tiene sus razones futbolísticas, más allá de las decisiones arbitrales

El Madrid también roba en el femenino

GOL PLAY

Marc Andrés

Marc Andrés

En cualquier conversación, el gol mal anulado a Jana Fernàndez se llevaría todos los titulares. Menos en el vestuario del Barça. Jugadoras y cuerpo técnico saben que, más allá de una jugada, el equipo estuvo muy lejos de su nivel y perdió un partido en el que el rival le compitió de tú a tú. Tanto es así que hasta el entrenador, Pere Romeu, admitió que el Madrid controló el balón por momentos.

Y es que la polémica está servida, pero el de este domingo quizá fuera el clásico que mejor ha sabido competir el Real Madrid. Durante el encuentro las blancas encontraron la manera de forzar malas decisiones erróneas de las azulgranas, además de ser capaces de salir al contraataque y generar peligro sobre el área de Cata Coll.

Ninguna de las partes fue buena

Así definió el partido Pere Romeu, que vio como su equipo fue incapaz de encerrar al Madrid, como tantas veces había sucedido en los clásicos anteriores. Con la idea de encontrar ventajas en la banda izquierda, el técnico alineó a Rolfö buscando los centros de la sueca, pero luego admitió que el equipo estuvo impreciso en las recepciones por fuera.

Mientras, Alberto Toril empezó el encuentro con cuatro delanteras, algo que sorprendió al Barça. Con Athenea y Feller en la primera parte, y luego con Linda Caicedo en la segunda, el equipo blanco encontró la manera de salir a la contra y pisar área rival, poniendo en apuros a la defensa catalana.

Ese cambio en el once fue clave en muchas fases del juego, ya que, la diferencia entre una centrocampista o una delantera por parte del Madrid afectó a la manera de presionar del Barça. En ocasiones la salida de presión del Madrid fue limpia, con las azulgranas demasiado basculadas hacia una central y dando libertad para cruzar la divisoria a la otra.

Los cambios no mejoraron al Barça

Viéndose por debajo en el marcador, Pere Romeu volvió al 11 que dominó en Wolfsburgo, cambiando a Rolfö y Marta, pero también a Schertenleib que se mostró activa en todo momento y tuvo una ocasión clara. Con el once que jugó en Alemania llegó el empate y, técnicamente, también el 2 a 1, pero el Barça siguió sin sentirse cómodo sobre el terreno de juego.

Por último, las entradas de Pina y Engen no cuajaron sobre el verde. La catalana entró por Alexia y tuvo muy pocas oportunidades de tener incidencia en el juego, mientras Engen entró por Paredes. La vasca estaba aguantando bien las internadas de Caicedo, bloqueando sus disparos, pero una vez fuera, la colombiana se deshizo de Engen para servir el 1 a 2 a Weir.