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Opinión

Albert Masnou

Albert Masnou

Director adjunto de SPORT

Al Barça se le atragantan los rivales directos

El árbitro Juan Martinez Munuera, durante el partido entre el Atlético y el Barcelona

El árbitro Juan Martinez Munuera, durante el partido entre el Atlético y el Barcelona / Associated Press/LaPresse / LAP

En términos generales, el Barcelona había recuperado el pulso con respecto al irregular inicio de temporada. La derrota contra el Atlético no debe empañar la gran racha de resultados que encadenaba desde la derrota ante el Chelsea (3-0).

El inicio del curso no había sido esperanzador porque el propio Flick, entonces, salió en diferentes ocasiones para recriminar la actitud a sus jugadores. “El ego mata al éxito”, dijo. Mientras tanto, los jugadores seguían con la suya, sin cambiar el ritmo de juego, al tron tron. Y los malos resultados se sucedían hasta que llegó la derrota en Londres. A partir de ese momento, el equipo cambió, los jugadores se pusieron las pilas y las victorias llegaron con tanta asiduidad como la lluvia sobre el territorio español. Una tras otra...

...Hasta que llegó el chasco del Metropolinato, un resultado que invita a la reflexión. El Barça ha perdido esta temporada seis partidos:Atlético, Real Sociedad, Chelsea, Real Madrid, Sevilla y PSG. Seis partidos de los cuales cuatro son contra rivales directos en las diferentes competiciones. Por contra, las victorias ante grandes escasean: Solo Real Madrid en Supercopa y Atlético en Liga. Así pues, el Barça es más fiable ante los equipos de menor rango y sufre ante competidores con los que luchar por los títulos. ¿Qué dinámica se vivirá hata final de temporada?Nadie sabe lo que pasará, pero es significativo esta deficiencia que tiene el equipo de Flick.

Generalizando, el Barça es fuerte contra los rivales pequeños y débil con los grandes, mala deducción para hacer frente en las competiciones de cara o cruz. ¿Está este equipo capacitado para competir por la Champions? Mientras que en la Liga vale la reguilaridad y nadie es más fiable que el Barça con lo que la esperanza para los azulgranas es grande, en la Champions es harina de otro costal porque nadie puede asegurar que este equipo está listo para hacer frente a rivales de tal envergadura. Más bien parece lo contrario.