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Hacia el Barça de Hansi o hacia el de Pedri

Hansi Flick trata de animar a un Pedri fundido en la parte final del partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey entre el FC Barcelona y el Atlético de Madrid.

Hansi Flick trata de animar a un Pedri fundido en la parte final del partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey entre el FC Barcelona y el Atlético de Madrid. / JORDI COTRINA / EPC

Si hablo del juego en el Barça, me detengo ante Pedro González López. Pedri. Si está en el campo, nada se entiende sin él. Si participa, mejora los timings de todas las líneas. Si no está, disminuye el control y asoman la precipitación y las malas decisiones. Sin Pedri, el Barça ha ganado, pero no es lo mismo. Así que el tinerfeño, estando o sin estar, siempre anda ahí. Pedri para jugar, Lamine para desatascar. En ese binomio se sustenta la apuesta de Hansi Flick.

Os propongo un pasatiempo: Si pretende seguir ganando y, a la vez, resultar más fiable, ¿el Barça, debe ser un reflejo de Flick o de Pedri? El técnico necesita la pausa para competir, pero no la siente. No está entre sus cinco primeros mandamientos. No es una obsesión. Pone a Pedri, claro. Es el mejor. Pero debe preguntarse cuánto tiempo aguantará el canario, jugándolo casi todo, los esfuerzos que su propuesta reclama. No se trata - Pedri no estaba aún para un partido largo - de recordar cómo acabó el martes. Ya se lesionó en Praga, en un ida y vuelta de locos. Y en La Cartuja, en la final del gol de Koundé, tuvo que quitarle a los 70 minutos porque no podía. Pedri roba un montón por listo, no por fondo. Él necesita descansar con el balón y el Barça también.

Flick plantea un modelo muy atractivo, pero muy exigente en lo mental y en lo físico. Y debe entender que no lo juega con robots, sinó con futbolistas. Tiene al mejor jugador posible para equilibrar el vértigo, defender más con la posesión y reducir los esfuerzos. O el Barça se acerca cada vez más a todo lo que representa Pedri, o tocará rezar cada año para que el genio no se rompa cuando se libren los títulos. Tal cual.