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Joan Vehils

Joan Vehils

Director.

Un Barça desesperante evidencia su Pedridependencia

Girona - FC Barcelona | El gol de Thomas Lemar / LALIGA

Después de la debacle en Madrid ante el Atlético, lo mínimo exigible al Barça de Hansi Flick era una reacción. No una victoria por inercia, sino un equipo reconocible. O sea, con más presión, más agresividad y más pegada. Pero no. Lo que vimos en Girona fue el mismo Barça irregular, previsible y, por momentos, desesperante de la última jornada. Un Barça que confirma una realidad incómoda: sin Pedri, no hay Barça.

La entrada de Raphinha le dio algo de vida a la parcela ofensiva, pero la mejora se quedó en anécdota. Porque el problema está donde se ganan los partidos: en el centro del campo. Si el motor no funciona, el equipo es vulgar. Y el Barça, sin control ni jerarquía en la medular, se convierte en un conjunto corriente. Tanto, que el Girona se permitió jugar de tú a tú, firmar un partidazo y generar ocasiones clarísimas ante el desconcierto azulgrana.

El Barça se adelantó gracias a Cubarsí, pero en la jugada siguiente quedó retratado ese mal ya crónico de esta temporada: una defensa vulnerable, mal coordinada, que transmite inseguridad a la mínima. Y cuando un equipo no defiende bien, puede jugar bonito un rato, pero no compite de verdad.

Con este panorama, LaLiga ya no es solo una cuestión de puntos: es una cuestión de sensaciones. Y las sensaciones son malas. Lo preocupante no es únicamente que el Barça se deje el liderato; lo preocupante es que, jugando así, cuesta creer que pueda sostener el pulso hasta el final. Pero si la Liga inquieta, la Champions directamente asusta. Porque no hablamos de perder contra un grande: hablamos de sufrir contra cualquiera. Ya pasó ante el Atlético y, últimamente, se repite frente a cualquier rival que apriete un poco.

El empate parecía un alivio y Joan García se propuso evitar la derrota, pero no fue suficiente. A todo eso, que el guardameta sea el mejor es un pésimo síntoma. Ni el árbiro, que estuvo nefasto, sirve de excusa ante el pésimo partido de los azulgranas.

Es verdad que el Barça sigue dependiendo de sí mismo, pero deberán cambiar muchas cosas. La primera es recuperar a Pedri.