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Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

Redactor de la sección Barça

Las barbas blancas del Madrid

El paso a SAD del club de Florentino Pérez dejará al Barça definitivamente en peligro

Joan Laporta y Florentino Pérez, en la Supercopa de España

Joan Laporta y Florentino Pérez, en la Supercopa de España / VALENTÍ ENRICH

Ya está decidido y como allí la oposición se reduce a un grupo de vecinos bien organizados que no podían dormir por la noche, los socios del Real Madrid dejarán pronto de ser sus propietarios. Aquello no es como el Barça, donde si la pelotita entra importa poco lo que haga su junta; en el Bernabéu, entre o no entre la pelotita, solo manda uno y nadie rechista.  

Florentino Pérez es consciente de que no atraviesa su mejor momento y ha decidido dar el paso definitivo, ese que convertirá al club blanco en otra de sus empresas. Ha roto la baraja y ya ha empezado a vender a sus socios las bondades de su último y definitivo proyecto. Asegura que la conversión evitará que fondos de inversión, estados o particulares se hagan con la entidad al mismo tiempo que permite que empresas en minoría se hagan con paquetes accionariales. Dice también que cada socio tendrá una acción y no podrá venderla, pero no avisa de que esa acción valdrá menos que una bolsa de pipas y, por supuesto, no servirá para tomar ninguna decisión. Explica que será la Fundación Real Madrid la que tenga el 51% de la propiedad, lo que traducido significa que la gestión será suya y nada más que suya porque las fundaciones no están para gestionar clubs, claro. 

Florentino Pérez apunta a su séptimo mandato como presidente del Real Madrid

Florentino Pérez apunta a su séptimo mandato como presidente del Real Madrid / Efe

Pero no es necesario ir al detalle para entender el fondo de la cuestión, que no es otro que controlar, ya sin molestos intermediarios, todo aquello que suceda entre las paredes del Real Madrid. Es un antes y un después sin precedentes, es acabar con la historia del Real Madrid, que esta vez sí entraría en una nueva dimensión.

Y sí, es cierto, a un servidor lo que ocurra en el Real Madrid le importa menos que la reproducción del caracol, que también le importa poco, pero en cambio sí le importa que lo que ocurra en el Real Madrid le pueda afectar al Barça. Y la transformación de asociación a sociedad anónima deportiva del club blanco le dejará absolutamente solo ante el peligro en un mundo lleno de tiburones que están esperando a hincar el diente en el Camp Nou.

Las obras del nuevo Spotify Camp Nou

Las obras del nuevo Spotify Camp Nou / SPORT

En parte ya lo han hecho, como prueba la ingente deuda contraída con, entre otros, ese grupo de inversores del que nadie conoce nada que responde al nombre de Goldman Sachs. Y no son los únicos. “Cuando las barbas blancas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”, deben pensar quienes no soportan ver que el Barça sigue teniendo vocación de ser aquello que siempre soñó ser, un club catalanista, abierto, plural, polideportivo y admirado. La única salvación posible para el modelo de propiedad blaugrana será ver cómo el socio madridista no pinta absoluta nada en muy poco tiempo. Quizás entonces el socio culé empiece a reaccionar.