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L. Miguelsanz

L. Miguelsanz

Subdirector.

Ancelotti, la gran víctima de otro Madrid galáctico

Florentino Pérez ha tropezado otra vez con la misma piedra: fichar a Mbappé lo ha desestabilizado todo

Ancelotti y Mbappé, en el cambio obligado del francés por lesión.

Ancelotti y Mbappé, en el cambio obligado del francés por lesión. / AP

El Madrid esta temporada ha vivido de ilusiones. Desde la multitudinaria presentación de Mbappé hasta el fracaso de remontada ante el Arsenal. Más corazón que realidad porque el megaproyecto que planificó Florentino Pérez ha acabado saltando por los aires y amenaza con dejar a los blancos hundidos durante años.

Haría bien su presidente en reflexionar porque esta crisis está cimentada en un error de cálculo tremendo pensado que la llegada de Mbappé iba a solventar por si solo todas las carencias de este equipo y ha acabado por convertirse en el principal problema.

Florentino no aprende y ya tuvo que salir del club por la puerta de atrás tras acumular demasiadas estrellas dentro del vestuario y ahora está hipotecado por el millonario contrato de su fichaje estrella, un grandísimo futbolista que no ha acabado de encajar en ninguna parte y que ya ha comenzado a recibir los primeros pitos del Bernabéu.

Y ojo, que esto no ha acabado. Porque el Barça tiene en sus manos destrozar a su eterno rival dentro de una semana en la final de Copa. ¿Quién lo iba a decir cuando los dos equipos estaban trabajando en pretemporada?.

La crisis blanca tiene muchos protagonistas, pero al final solo acabará pagando uno. Carlo Ancelotti, que lo ha ganado todo con este Madrid, no ha sabido encajar a Mbappé en el equipo, pero también ha tenido que trabajar en precario con una plantilla repleta de futbolistas lesionados a quien no se ha querido cubrir. Decirle ‘sí’ a todo al presidente tiene sus riesgos y acabará saliendo mal del Bernabéu cuando podía haber sido un mito. 

La marcha de Carletto es necesaria, pero insuficiente. El Madrid tiene el reto de recomponer un equipo que no chuta tras la marcha de Kroos, Nacho o Joselu. Y no es cuestión de gastar millonadas para traer a los mejores sino devolver el espíritu competitivo con futbolistas con hambre y, quizás, apostar de una vez por todas con la cantera. El ejemplo del Barça de los jóvenes no deja dudas, pero este Madrid, con lo mal que lo han hecho, tendrá muy difícil cambiar la tendencia. Se viene un ciclo perdedor en España y en Europa.