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Opinión

Ernest Folch

Ernest Folch

Colaborador de SPORT

2025, el año del 'sorpasso'

Joan Laporta y Florentino Pérez en la entrega de la Supercopa de España 2024

Joan Laporta y Florentino Pérez en la entrega de la Supercopa de España 2024 / VALENTI ENRICH

El Barça de Flick cerró el 2025 tal como lo empezó, certificando su gran momento de juego y resultados y, sobre todo, su dominio absoluto sobre el Real Madrid. El año empezó con una humillante victoria por 5-2 del Barça sobre su eterno rival en Arabia y termina, después de ganar la Supercopa, la Liga y la Copa, con una ventaja holgada de 4 puntos en el torneo de la regularidad y una superioridad futbolística que ni siquiera reflejan las frías estadísticas.

Más allá de lo que indique la clasificación, la sensación es que el Barça, tras recuperar a la mayoría de sus lesionados, es un cohete que va disparado hacia arriba y el Madrid es un proyecto que baja por una pendiente cada vez más peligrosa, en la que duda entre rasgarse las vestiduras por supuestas conspiraciones arbitrales o echar al entrenador que acaban de fichar por intentar jugar a fútbol con una plantilla diseñada para lo contrario.

La última jornada de este 2025 ha servido como un nítido espejo del momento que viven el Barça y el Madrid. Los dos se encontraron jugando contra diez la mayoría del partido y la respuesta fue antagónica: mientras los blaugrana ni se despeinaron para ganar, el equipo blanco terminó pidiendo la hora con uno más en medio de decisiones arbitrales más que dudosas y los pitos de su propia hinchada.

Las distancias en el césped reflejan también la antítesis institucional actual, una vez los caminos de los dos presidentes han quedado divididos por la resolución de la Superliga. Si Florentino ha optado por la astracanada y agarrarse al caso Negreira como una tapadera de su creciente crisis deportiva, Laporta aparece cada día más triunfante y seguro de sí mismo a las puertas de su reelección.

Si todo esto sucede, es precisamente porque 2025 ha sido el año clave en el que se ha producido el gran 'sorpasso' entre los dos rivales eternos. El fútbol suele moverse por ciclos, y la lectura de este año que termina indica que el Barça siente que cree en su modelo y el Madrid que no sabe dónde va.

No hay nada más ilustrativo que fijarse en el humor que desprenden las dos entidades. En la 'Botiga del Barça' se agotan los peluches inspirados en su mascota, se cierran renovaciones importantes como las de Eric y ni siquiera el juicio del caso Negreira sirve para desestabilizar la entidad. En el Madrid, cada partido es un ultimátum para el entrenador y cada aparición de Florentino es más malhumorada y grotesca que la anterior. Lo único que los barcelonistas le pedimos al 2026 es que se parezca lo máximo posible al 2025.