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Crisis en el PSOE

Bolaños vincula la cuestión de confianza a una pérdida de apoyos en el Congreso que ahora niega

El titular de Presidencia y Justicia rechaza que el presidente del Gobierno eche mano de esta prerrogativa mientras mantenga el sostén de la mayoría de investidura en las votaciones parlamentarias

Solo el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, planteó en el comité federal del PSOE que Sánchez se sometiese a una cuestión de confianza y, en el caso de perderla, convocar elecciones

El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, en el centro, durante el comité federal del PSOE celebrado el pasado sábado.

El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, en el centro, durante el comité federal del PSOE celebrado el pasado sábado. / José Luis Roca / POOL

Madrid

La comparecencia de Pedro Sánchez este miércoles en el Congreso será una prueba de fuego para medir el apoyo de los socios de investidura tras el escándalo del ‘caso Cerdán’. Entre un ‘minidebate sobre el estado de la nación’, como lo compara un veterano dirigente socialista o un ensayo de moción de confianza. Precisamente, el titular de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ha rechazado la posibilidad de presentar en estos momentos una cuestión de confianza al entender que esta prerrogativa del presidente del Gobierno “se presenta cuando uno considera que no tiene mayoría para sacar adelante sus iniciativas”. Según ha argumentado este lunes durante un desayuno informativo en el Ateneo de Madrid, “la realidad” es que incluso tras hacerse público el informe de la UCO sobre el ex secretario de Organización el Gobierno ha ganado “las votaciones esenciales” en el Congreso.

El que es el principal negociador del Gobierno con los grupos parlamentarios incluso ha vaticinado que en estos momentos “tenemos mayoría para sacar adelante de aquí al pleno del 22 de julio otras siete” iniciativas. La presunta corrupción en las filas del PSOE y, sobre todo, la incertidumbre sobre su alcance a la espera de cómo evolucionan las investigaciones, deja en el aire su sostén. En el Ejecutivo confían en encapsular la trama al denominado “triángulo tóxico” y niegan cualquier indicio de financiación irregular del PSOE, una línea roja para las formaciones del bloque de investidura.

"Hemos revisado las cuentas del partido y estamos tranquilos", explicó Sánchez en un mensaje a sus socios, concluyendo que "si se llevaron algo, se lo llevaron para ellos, no afectó PSOE". Asimismo, para atar a su apoyo, el titular de Presidencia y Justicia ha avanzado que Sánchez anunciará un “potente” paquete de medidas anticorrupción en su comparecencia de este miércoles”.

Si bien el escenario de la cuestión de confianza estuvo sobre la mesa de los socialistas en su análisis para salir de esta crisis, en el comité federal del pasado sábado quedó descartada de plano. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se quedó solo en este planteamiento. Situó al jefe del Ejecutivo en la dicotomía de someterse a una cuestión de confianza o de adelantar las elecciones. “O se recupera la confianza parlamentaria que hemos perdido”, dijo, sin que sea “a cambio de más chantajes obscenos de los independentistas”, o se deben convocar elecciones, defendió situando al jefe del Ejecutivo en la coyuntura.

La cuestión de confianza la defendió como un mensaje que se debe mandar a la sociedad sobre si se mantiene o no la confianza del Parlamento o, de lo contrario, no descartar más adelante la posibilidad de elecciones. Aunque varios miembros del Consejo de Ministros defendían también una cuestión de confianza en los días posteriores a la dimisión de Santos Cerdán, recularon después de comprobar que la intención de Sánchez es continuar hasta 2027 sin someterse a este instrumento.

Con cierta tranquilidad respecto al apoyo parlamentario, lo que sí reconocen los socialistas es la pérdida de confianza por parte del electorado progresista. Por ello, lejos de poner sobre la mesa decisiones drásticas, se justifica seguir gobernando, “no para resistir”, sino para “profundizar la agenda social y de transformaciones”. Esta es la receta que ha desplegado Bolaños “para recuperar la confianza”. De ahí el paquete de medidas anticorrupción que se aprobaron en el comité federal a nivel interno y que se completarán con otra batería de medidas legislativas que anunciará este miércoles Sánchez en el Congreso durante su comparecencia monográfica sobre el caso Cerdán.

"Encapsular el problema"

“Somos los primeros interesados en recuperar la confianza y que los casos, pocos, pero muy graves, no manchen la acción de este Gobierno contra la corrupción”, apremió el ministro socialista. “Cuando el problema se encapsule”, añadió, y se extienda la impresión entre la ciudadanía de que esta trama “afecta a muy pocas personas, avanzaremos”.

Bolaños ha vuelto a contraponer la forma de actuar del PSOE y el PP ante casos de corrupción. "Nosotros cuando conocemos un indicio actuamos de inmediato con contundencia. Eso nos diferencia de otros partidos", aseguró para desprender de toda responsabilidad al presidente del Gobierno. Incluso, señaló que Sánchez es el "principal traicionado, al igual que todo el PSOE.

Vía: El Periódico