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ELIMINATORIAS SUDAMERICANAS

Vinicius lleva a Brasil al Mundial... pero se retira tocado

El extremo del Madrid marcó el gol del primer triunfo de Ancelotti y acabó saliendo con molestias en la pierna izquierda

Vinicius Jr. celebra su tanto contra Paraguay con Bruno Guimaraes

Vinicius Jr. celebra su tanto contra Paraguay con Bruno Guimaraes / AP

Joaquim Piera

Joaquim Piera

Ganó Brasil por la mínima a Paraguay (1-0) y ya está clasificada matemáticamente para el Mundial 2026 con dos jornadas de anticipación. Carlo Ancelotti logró su primer objetivo, que era no prolongar la agonía de los brasileños en las eliminatorias sudamericanas hasta la fecha FIFA de septiembre, y ha empezado a poner las bases de un proyecto que, de momento, no ilusiona, a partir de la solidez defensiva (no ha encajado ningún gol en sus dos primeros partidos).

Brasil-Paraguay

Eliminatorias Sudamericanas Mundial 2026

1
0
Alineaciones
Brasil
Alisson; Vanderson (Danilo, 88'), Marquinhos, Alexsandro, Alex Sandro (Beraldo, 72'); Casemiro, Bruno Guimarães, Raphinha;. Gabriel Martinelli, Vinicius Jr. (Richarlison, 77') y Matheus Cunha (Gerson, 77')
Paraguay
Gatito Fernández; Juan Cáceres, Gustavo Gómez, Alderete, Junior Alonso (Agustín Sánchez, 86'); Villasanti (Bobadilla, 60'), Diego Gómez (Ángel Romero, 60'), Cubas; Almirón (Alejandro Romero, 86'), Enciso y Sanabria (Ávalos, 68')

La Seleçao, que siguió adquiriendo cuotas de credibilidad, no entusiasmó, pero fue muy superior a los ultradefensivos guaraníes y se llevó el triunfo merecidamente gracias a un gol de oportunismo de Vinicius Jr.

La nota negativa para el delantero merengue, aparte de ver una tarjeta amarilla que acarrea un partido de sanción, fue que se retiró con molestias musculares en la pierna izquierda, entrada la segunda parte, a una semana del debut del Real Madrid de Xabi Alonso en el Mundial de Clubes.

Ancelotti, en su primer partido en territorio brasileño, le cambió la cara a una Seleçao que venía de ser un encefalograma plano ofensivo en Ecuador y que se había dado por satisfecha con un inocuo 0-0, con el que había cortado la hemorragia del 4-1 en Argentina en marzo, que acabó forzando el despido de Dorival Júnior.

Así como hizo a lo largo de esta última temporada en Madrid, Carletto colocó un cuarteto ofensivo muy móvil en el que destacaba la posición de Vinicius Jr. como falso '9', y que presentaba las novedades de sus tres escuderos: Raphinha, que venía de cumplir un partido de sanción por acumulación de tarjetas y que entró en lugar del 'menino' Estevão; Matheus Cunha, que sustituía a un desafortunado Richarlison; y Gabriel Martinelli, en lugar del sacrificado Gerson (Flamengo), jugando como extremo izquierdo, que es su posición natural.

Brasil fue dominante y se lanzó al ataque sin complejos, intentando crear una tormenta perfecta con constantes intercambios de posiciones, principalmente de Matheus Cunha, que aparecía en todas las zonas del ataque, mientras que Raphinha, por la derecha, y Martinelli, por la izquierda, ocupaban los dos flancos, con las ayudas constantes de dos laterales de largo recorrido, especialmente Vanderson, siempre muy presente.

Los buenos propósitos tácticos de Carletto, sin embargo, chocaron durante muchos minutos con el muro de los guaraníes, que, sin ningún reparo, acumulaban efectivos ante la portería del veterano Gatito Fernández. La actitud proactiva de los brasileños, la polivalencia táctica y el dominio territorial no iban acompañados de una circulación de balón de alta intensidad, lo que facilitaba el juego destructivo de Paraguay.

Los minutos caían y, cuando la 'torcida' paulista ya había empezado a mostrar señales de impaciencia, Brasil, por fin, rompió el encuentro en una jugada en la que se pudo ver el sello táctico del técnico italiano. Raphinha empezó la jugada en la punta derecha y, tras un rebote, el balón le cayó a Matheus Cunha, que sacó un buen centro desde la línea de gol. Vinicius, como si fuera un delantero centro de oficio, supo ganarle la posición a dos centrales rodados, como Alderete y el palmeirense Gustavo Gómez, para marcar dentro del área el primer tanto de la era Ancelotti en la Seleçao. Lo celebró con su nuevo seleccionador.

Los escenarios se mantuvieron inalterables en el segundo tiempo. Brasil mandaba y tenía el control territorial absoluto, pero le faltó frescura y finura para rematar la faena, lo que derivó en una concatenación de errores. Y Paraguay, que venía de nueve partidos invictos desde que Gustavo Alfaro fue nombrado seleccionador, llegó un momento en que creyó que podía incomodar a Alisson. Fue entonces cuando Ancelotti oxigenó bien a la Seleçao, que recuperó el control y jugó todo el último tercio del encuentro buscando con insistencia un segundo tanto que habría inyectado mayor dosis de legitimidad al inicio de esta etapa como seleccionador brasileño.