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Valentino Rossi, un conductor de lujo para el presidente de Italia

El #46 fue uno de los protagonistas de la Ceremonia de Apertura de Milán-Cortina, conduciendo un tranvía simbólico que llevó a Matarella hacia San Siro

Valentino Rossi, junto al presidente de Italia

Valentino Rossi, junto al presidente de Italia / PAOLO GIANDOTTI/QUIRINAL PALACE PRESS OFFICE HANDOUT / EFE

Cristina Moreno

Cristina Moreno

El Estadio de San Siro de Milán fue este pasado viernes escenario de la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina. Una ceremonia que se realizó de manera simultánea en varios escenarios, dando protagonismo de esa forma a las diferentes sedes en las que se celebra esta XXV edición de la cita olímpica invernal.

La ceremonia, además de hacer hincapié en la dualidad de la ciudad y la montaña, de las citas sobre hielo a las pruebas en nieve, fue también de principio a fin una oda a la cultura y los símbolos italianos. Músicos, compositores, escultores...todos estuvieron representados en la gala, algunos de forma simbólica, como los tres cabezudos que condujeron el primer fragmento del evento encarnando a Verdi, Rossini y Puccini o el pebetero inspirado en Leonardo Da Vinci; otros de forma presencial como Laura Pausini, encargada de interpretar el himno de Italia, o Andrea Bocelli, con el 'Nessun Dorma' en la parte final.

Los deportistas, un punto importante

Tampoco faltaron representantes del mundo del deporte, como el mítico Alberto Tomba, encargado del último relevo de la antorcha junto a la también emblemática esquiadora Deborah Compagnoni. Así, no podía faltar uno de los grandes deportistas del deporte italiano, un auténtico icono como Valentino Rossi, nueve veces campeón del mundo de motociclismo.

El #46 formó parte de los bloques iniciales de la Ceremonia a través de un vídeo. En el mismo, un tranvía antiguo guiaba a los espectadores en un recorrido por distintos territorios de Italia mientras un misterioso conductor, ataviado con su uniforme reglamentario, llevaba a destino a los pasajeros.

Tras unos minutos de recorrido se desveló finalmente al protagonista, que no era otro que el propio Valentino guiando al presidente de la República de Italia, Sergio Mattarella, hacia San Siro, casa del AC Milan y del Inter de Milan, equipo del que es fiel seguidor el expiloto. Una aparición que desató los aplausos entre los asistentes a la Ceremonia, satisfechos por la aparición de un icono de Italia.