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Cervera celebra a lo grande el año histórico de los hermanos Márquez

Marc y Àlex, campeón y subcampeón del mundo de MotoGP, volvieron a la localidad que los vio crecer para darse un auténtico baño de masas

Álex y Marc Márquez llegan a la celebración en Cervera sobre una Ducati Panigale

Àlex y Marc Márquez llegan a la celebración en Cervera sobre una Ducati Panigale / Queralt Uceda

Queralt Uceda

Queralt Uceda

Cervera (Lleida)

Dice Sabina que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. Pero Cervera es el sitio donde los hermanos Márquez siempre van a querer regresar. La localidad ilerdense que los vio crecer sigue desprendiendo la misma pasión que aquel 2019, que aquella última celebración. Marc se había llevado su sexto mundial de MotoGP y Àlex había logrado, por fin, el de Moto2. Celebraron como nunca. "Será difícil que se vuelva a repetir", decían entonces. Lejos de la realidad, seis años después volvieron como campeón y subcampeón del mundo de la categoría reina del motociclismo. Y el 'fiestón' estuvo a la altura.

Cervera acogió este sábado la celebración de los dos hermanos del momento. Desde primera hora de la mañana, ya eran una gran cantidad de seguidores los que se habían desplazado hasta la capital de La Segarra desde distintas partes del territorio español, incluso del mundo. Era el caso de una fiel seguidora llamada Constance, que recorrió los 1.321 kilómetros que separan la localidad francesa de Lille con Cervera.

El orgullo no le cabía en el pecho ni a ella ni a su acompañante. “Pensamos que son los mejores. Estamos orgullosas de ellos. Somos sus mayores fans y hemos venido para celebrar con ellos”, decía la joven francesa a SPORT. “Hemos venido expresamente para hoy, nos vamos mañana. Mi sueño es conocerlo y sacarme una foto con él”, sentenciaba.

El pistoletazo de salida de la celebración lo dieron los propios hermanos, con un recibimiento por parte de las autoridades en la Paeria de Cervera. Salieron al balcón a saludar a la multitud. Y esta enloqueció. “Márquez, Márquez”, coreaban centenares de personas en una abarrotada plaza.

Un año "histórico"

Ha sido un año histórico para la familia y su entorno, especialmente tras los años complicados que han vivido ambos: Marc, por sus lesiones, y Àlex, por la falta de resultados. Lo quisieron remarcar ante la prensa ambos pilotos. “Significa muchísimo estar aquí de nuevo, lo que ha sido y es Cervera para nosotros, donde está la familia y amigos. Es histórico. Ha sido un año que hemos disfrutado muchísimo, que será difícil repetir. Lo intentaremos el año que viene”, dijo Marc ante los medios.

“El primer podio de ambos en Tailandia era irreal. Lo hemos normalizado, pero es algo que no ha pasado en el mundo del motociclismo”, explicaba el nueve veces campeón del mundo.Volver a la ciudad que los vio crecer para celebrar es un auténtico placer. “Poder volver y coincidir, de estar en plena forma y disfrutar, es algo único. Hay que disfrutarlo al máximo”, decía Àlex Márquez.

Lo más impactante para muchos es que la relación entre ambos siga siendo tan especial pese a que han estado luchando el campeonato el uno con el otro, viviendo bajo el mismo techo. “Me quedo con la experiencia que he vivido. Pero sobretodo porque la rivalidad no nos ha separado”, expresaba el ‘93’.

¿Las expectativas para el curso que viene? Ven difícil que se repita lo ocurrido esta temporada. Pero saben del potencial del uno y del otro. “Marc no tiene techo. Va a ganar hasta que él quiera y se lo proponga”, dijo el ‘73’. “Àlex puede ser campeón el año que viene. Ha sido el único que ha logrado arrebatarme el liderato. Va a ser uno de los rivales”, dijo el ‘93’.

Un convoy de moteros como escoltas

La consecución de un campeonato y subcampeonato no podía celebrarse de otra forma que no fuese dando ‘gas’. Así que más de 200 moteros siguieron al ‘73’ y al ‘93’ por las calles de Cervera en una especie de convoy. Salieron desde el enclave más reconocido de la capital de la Segarra: la Plaça de l’Universitat.

Desfilaron ante su gente. Rodeados de moteros. Y se dieron un baño de masas. Y entonces Àlex se exhibió en un ‘Showrun’ con la Desmosedici GP24, la moto que le ha llevado a ganar tres carreras largas durante esta temporada. Entre el olor a gasolina y rueda quemada, se subieron los Márquez al escenario situado en la plaza, para terminar la jornada entre anécdotas junto aquellos que les han acompañado durante el viaje: familia, vecinos, equipo y los incondicionales, los que siempre están: los fans.