MotoGP
Àlex Márquez demuestra, en Malasia, ser una verdadera amenaza para Marc
Hace tiempo que ha dejado de ser el 'hermanísimo', si seguimos utilizando ese apodo para referirnos a Àlex Márquez, subcampeón de MotoGP, es porque en un texto sale muchas veces su nombre y, en alguna ocasión, debemos citarlo como 'el Pistolas' o, eso, el 'hermanísimo'. Pero en Malasia, el pequeño Márquez ya se ha subido a las barbas de Marc, nueve veces campeón del mundo. Y ¡ojito!

Àlex Márquez atiende las explicaciones de no de los técnicos de Michelin / ALEJANDRO CERESUELA

“Tremendo, Àlex ha estado tremendo, increíble su comportamiento en la pista, su rendimiento sobre la Ducati oficial, mejor, sí, sí, mejor que Marc (Márquez) y ‘Pecco’ (Bagnaia), aunque debemos estar muy satisfechos, mucho de todos nuestros pilotos. Y, sí, por supuesto también del comportamiento de la nueva moto, pero debo mostrar mi admiración por Àlex, sí”.
El italiano David Tardozzi, Team Manager del Lenovo Ducati, se expresaba así antes de dejar, discretamente, el trazado de Sepang, a primera hora de la noche tras participar en una extensa y larga reunión con sus ingenieros para valorar los datos de todos sus pilotos, donde el italiano Fabio Di Giannantonio mostró su altísimo nivel.
"Cuando llevas más de dos meses sin subirte a una MotoGP sueles tener, como dice Marc, mariposas en el estómago porque no sabes si vas a estar tan bien como cuando paraste a mediados de noviembre. Y, en ese sentido, estoy muy contento de cómo ha ido Sepang, pues no se me ha olvidado pilotar".
Tardozzí me contó algo que Marc no quiso contar cuando atendió a la prensa. Sabido es que ‘Il Cannibale’ siempre, siempre, ha protegido a sus fábricas, a sus equipos y, en ese sentido, no ha querido comentar los problemillas que ha tenido en la última jornada, cuando estaba protagonizando un buen simulacro de carrera al ‘sprint’. “No ha sido nada importante, pero su moto no iba, al final, tan fina como las otras tres ‘Desmosedici’ oficiales”, comentó Tardozzi, insisto, con la boca pequeña, restándole la misma importante que le resto el nueve veces campeón del mundo.
La sensación de que Àlex Márquez, subcampeón del mundo de MotoGP y el piloto más modesto de la parrilla de MotoGP, ha causado una tremenda impresión demostrando que su subcampeonato y su magnífica temporada en 2025 no fue casualidad, fue evidente en la sala de prensa de Sepang (Kuala Lumpur, Malasia). Todo el mundo coincidía con Tardozzi: si hay un vencedor, insisto en tres días de test donde no se reparten premios, ése ha sido, sin duda, el ‘Pistolas’, que ha brillado por todo lo alto.
¿Contento, pues? “Yo siempre, siempre, estoy contento y tú lo sabes bien, pero es evidente que cuando te pasas más de dos meses sin subirte a una MotoGP, lo primero que piensas es si seguirás siendo rápido como cuando colgaste el casco a mitad de noviembre pasado, en Cheste (Valencia). Y a ese instante, es decir, a los tres primeros días de test del año, te presentas, como diría Marc con mariposas en el estómago. Y, sí, al acabar esos tres días te sientes feliz, muy feliz, porque compruebas que sigues siendo el mismo y esa es una manera estupenda de seguir avanzando, pues esto apenas acaba de comenzar”.
Muchos olvidan que el ‘hermanísimo’, cuyo apodo ya se emplea cada vez menos pues ya tiene vida propia, es uno de los tres pilotos que están en MotoGP tras ganar los dos títulos precedentes. Los otros dos, ¡menuda casualidad!, son su hermano Marc y el buenísimo Pedro Acosta. No hay más. Y, en ese sentido, el pequeño de los Márquez sigue escalando posiciones en la parrilla hasta convertirse en uno de los cuatro pilotos que deciden, con sus consejos, el desarrollo y evolución de las Ducati.
“Sé que muchos de vosotros y no es una crítica, por favor, pensáis que mi rol y, sobre todo, el trato que recibo de Ducati es muy distinto al del año pasado, cuando recibía piezas con cuentagotas, pero es lo que estaba pactado. Y, no, me siento igual de querido y bien tratado”, comentó ayer Àlex antes de abandonar Sepang e irse a dormir a Kuala Lumpur mañana tiene varios compromisos y, el próximo sábado, la presentación de los equipos de MotoGP ante miles y miles de aficionados.

Àlex Márquez durante el simulacro de carrera al 'sprint' que realizó ayer en Sepang (Malasia) / Alejandro Ceresuela
“Es evidente que, en los tres días de test, el equipo de Gigi (Dall’Igna) y David (Tardozzi) han estado muy pendientes de nosotros cuatro, pues teníamos muchas piezas que probar y era importante que intercambiásemos opiniones y, sobre todo, diésemos información lo más certera posible”, sigue explicando Àlex.
Tanto Àlex como Marc contaron que, cuando se trata de escoger piezas, aletas, complementos de la aerodinámica, las sensaciones varían según el estilo de pilotaje de cada uno. “No es fácil compartir la misma idea. Lo mejor, desde luego, es que los técnicos no te empujan nunca hacia ninguna dirección, te aconsejan, hablan contigo, te sugieren, pero en ningún momento te empujan hacia la dirección que ellos quieren. Como mucho, te piden ‘da tres vueltas más’ y tú las das, pero la libertad es absoluta. ¿Por qué?, porque ellos comparten que eres tú el que va sobre la moto, ellos solo diseñan, construyen y te ofrecen las piezas a probar. Y punto”.
La felicidad de Àlex, insisto, reconocido como el mejor piloto de estos tres días de pruebas, es que ha podido hacer todo el trabajo que, ya como piloto oficial, le ha pedido Ducati, “pero, además, he podido ir construyendo la moto que pondremos en pista, en Tailandia, en los últimos test antes del primer gran premio, a finales de este mes. Y, sí, la tenemos ya bastante redondeada y eso te da tranquilidad”.
El menor de los Márquez Alentá, de 29 años, contó que, además, le dio tiempo a realizar un pequeño simulacro “en el que he cometido algún que otro error, fruto de que llevamos pocos días, casi horas, montados en la moto. Esos errores, a mitad de temporada, ya no los cometes”. La sensación de que Ducati sigue muy por delante de sus rivales, no fue muy del agrado del piloto de Cervera (Lleida). “No, no, veamos, quisiera que se me entendiera bien. No es que no me guste. Hemos dado un pasito, grande, adelante, claro que sí, pero esto solo acaba de empezar y yo he visto que todo el mundo ha trabajado mucho. Nadie se ha dormido, aunque Yamaha ha tenido los problemas de juventud que dan los proyectos nuevos como su nueva V4”.
"Por supuesto que sigo intercambiando datos, sensaciones y experiencias con Marc, lo que ocurre es que, en estos tres primeros días de test, teníamos tantas cosas que probar, que apenas hemos hablado unos minutos cada día. Eso sí, suficientes para contarnos nuestras cosas".
Insisto, la modestia, la prudencia, la serenidad con la que Àlex analiza todo lo que ocurre a su alrededor (“esa es la serenidad que yo le envidio a Àlex”, ha dicho siempre Marc), le impide reconocer que ha salido reforzado, personal y profesionalmente, de los primeros tres días del 2026. “Que Marc, ‘Pecco’ y yo hayamos rodados metidos en milésimas de segundo demuestra que esta Ducati es buena, muy buena, ligeramente mejor, dicen ellos, que la del año pasado, pues ofrece a tres pilotos con estilos distintos casi cuadrar el mismo crono”.
Y, sí, Àlex no tiene reparo en reconocer que sigue intercambiando conocimientos, sensaciones y experiencias con Marc. “No tenemos necesidad de demasiado tiempo para entendernos, aunque en estos entrenamientos ha sido materialmente imposible sentarnos un rato y comentar experiencias. Pero, bueno, nosotros no necesitamos mucho tiempo para contarnos las cosas”.
Vía: El Periódico
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