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FÓRMULA 1

Papá Hamilton humaniza el 'gran circo'

Anthony, padre de Lewis, arropó a Isaac Hadjar después de que el ‘rookie’ estampase su monoplaza en la vuelta de la formación, un emotivo gesto que se hizo viral

Anthony Hamilton y Hadjar en el GP de Australia

Anthony Hamilton y Hadjar en el GP de Australia / FORMULA 1

Queralt Uceda

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Se convirtió en una de las imágenes del pasado fin de semana. Anthony Hamilton abrazando a un desconsolado Isack Hadjar tras sufrir un accidente en la vuelta de formación de su primer gran premio como piloto de la Fórmula 1. Aquello sorprendió a muchos: el padre de una auténtica leyenda como Lewis Hamilton, siete veces campeón del mundo, arropando a un crío de 20 años que recién empieza a medirse con los mejores pilotos del planeta. Su hijo, entre ellos. 

Todo sucedió el pasado domingo, en el circuito Albert Park. En pleno mediodía australiano, temprano - muy temprano - por la mañana en España. Los aficionados tuvieron que esperar para el inicio de la primera carrera de la temporada, probablemente la salida más ansiada del año, después de tres meses de pausa invernal.

En un intento de calentar los neumáticos, dando gas a fondo, Hadjar terminó estrellándose contra el muro. Su alerón trasero se vio gravemente afectado, y su debut en la F1 quedó aplazado hasta, salvo sorpresa, el GP de China, este fin de semana. 

"Solo estoy avergonzado y apenado por el equipo”, dijo en unas declaraciones recogidas por Motorsport. Y ni falta que hizo que lo asegurase. Mientras los diecinueve pilotos restantes aceleraban sus monoplazas tras el apagón del semáforo, el francés aparecía cabizbajo por el ‘paddock’, totalmente abatido. Ni quitarse el casco pudo, tratando de ocultar las lágrimas de frustración.

Y, entonces, entró en escena 'papá Hamilton'. El progenitor del ídolo de su infancia. El británico acompañó al piloto de Racing Bulls en su trayecto hasta el garaje, protagonizando una de las imágenes de la temporada, y eso que acaba de comenzar. Le aconsejó, abrazó y arropó entre decenas de cámaras que trataban de captar el abatimiento del joven. "Todo por el espectáculo"... nótese la ironía. "Significa mucho saber que él sabía dónde estaba. Lo mal que me sentía, que fuera a verme en el peor momento de mi vida, creo que es bonito que me lo dijera, se lo agradezco mucho", explicó Hadjar.

Y en medio de todo esto, los amantes de la disciplina han recordado aquel tiempo en el que ‘el Gran Circo’ no estaba totalmente engullido por las cámaras de Netflix. Ni por el lujo y los fuegos artificiales.

Y es que, entre tanto adorno, este fin de semana Isack y Anthony evocaron a los aficionados que tras el espectáculo sigue habiendo personas. Deportistas de élite, en su mayoría muy jóvenes, sometidos a una alta presión como consecuencia de contratos multimillonarios. Humanizaron, por un segundo, uno de los deportes más elitistas y exclusivos del planeta. "La presión que tienes al llegar a la F1 es más difícil, porque ahora que estoy en la F1 solo se me juzgará por mi rendimiento dentro del equipo", se lamentaba el joven.

Aquel gesto ha dado la vuelta a las redes sociales en las últimas jornadas. "No hay nadie como Anthony Hamilton. La calidad humana de este hombre se refleja", decía un internauta en X. "Él solo los ve como niños que se esfuerzan mucho, que necesitan amor y apoyo", sentenciaba un fanático del automovilismo. Otros, por su parte, han recordado todas las veces que el británico ha apoyado a otros pilotos en momentos delicados.

"¡Qué imbécil es!"

Helmut Marko, asesor de Red Bull, se mostró muy crítico con Hadjar. Describió el llanto del novato como “un espectáculo vergonzoso”.

En esta línea, el padre del heptacampeón de F1 salió al paso y se mostró muy crítico con Marko. “En realidad, solo son unos críos; en momentos así, hay que tratarlos con mucha delicadeza. Estaba haciendo lo correcto, y ese viejo borracho debería irse de la F1. ¡Qué imbécil es!”, sentenció.

No es la primera vez que, en cerca de dos décadas en el paddock de la F1, Anthony muestra a los seguidores del 'Gran Circo' la cara más humana de esta disciplina. Junto al padre de Checo Pérez, Antonio Pérez Garibay, protagonizó uno de los momentos más emotivos de la temporada 2022.

El mexicano no pudo contener la emoción tras el podio de su hijo en Silverstone, y terminó abrazando y dando un beso en la mejilla a Anthony Hamilton, quien le rió el gesto, cómplice, ante la mirada de Tom Cruise, uno de los invitados 'VIP' de aquella cita.

A fin de cuentas, siguen siendo los padres de aquellos niños que un día soñaban con llegar a la élite del automovilismo, mucho antes de que su pasión se convirtiese en un negocio.