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Fórmula 1

¿Habrá milagro en Aston Martin?: “Rezad, rezad conmigo”

Lance Stroll sigue echando ‘leña al fuego’, mientras Alonso pide “paciencia” con Honda

El coche de Alonso, en la parrilla del GP de China

El coche de Alonso, en la parrilla del GP de China / Aston Martin F1 Team

Laura López Albiac

Laura López Albiac

Después de dos grandes premios, Australia y China, sin puntos y sin ver la bandera a cuadros, ya podemos decir que el millonario proyecto de Aston Martin y Honda, bajo la batuta de Adrian Newey, es un rotundo fracaso. Los problemas se acumulan y Fernando Alonso y Lance Stroll desesperan. Más el asturiano que el canadiense. El tiempo corre en contra de los intereses de Alonso, que en julio cumple 45 años y soñaba con despedirse compitiendo por podios y victorias.

Las cámaras on board del AMR26 número ‘14’ durante la carrera en Shanghai mostraron al bicampeón español soltando el volante a 300 km/h durante unos instantes para así recuperar la sensibilidad en las manos porque las graves vibraciones de la unidad de potencia apenas le permitían pilotar. “Son bestiales”, alertaba Pedro de la Rosa. La insólita cabalgada de Alonso duró solo 32 vueltas, antes de abandonar. “No me sentía manos ni pies y éramos últimos, no tenía sentido seguir”, lamentó.

Como los problemas de Aston Martin, también se amontonan las preguntas. ¿Cómo les dejan correr en estas condiciones?. ¿No es inseguro? ¿Hay solución a corto o medio plazo?. ¿Mejorará el coche?. A la última de estas cuestiones respondió el compañero de Alonso, Lance Stroll. “Rezad, rezad conmigo”, soltó a los periodistas.

Shintaro Orihara, máxima autoridad de Honda en la pista de Shanghai, asumió la responsabilidad en el fiasco: “Hemos mejorado las vibraciones, pero siguen siendo un problema para el confort del piloto”. Es una área fundamental para resolver pensando en el GP de Japón. Hemos avanzado, pero no es suficiente”.

El diagnóstico de Mike Krack, director de pista de Aston Martin, va más allá: “Las vibraciones afectan fundamentalmente a la fiabilidad. Tenemos que levantar en varias áreas, pero no hablamos de segundos de pérdida. En algunos ajustes somos más conservadores, pero no se nos van muchas prestaciones”. Es decir, las vibraciones son independientes de la falta de rendimiento. Los problemas de motor y chasis son más severos.

Honda ha marcado en rojo en su agenda la cita de Japón, a finales de marzo. “Queremos una mejora significativa en la cita de casa”, insiste Orihara, aunque sin apuntar un plan concreto de trabajo. Después de la carrera en Suzuka vendrá un mes de parón, tras oficializarse la cancelación de los grandes premios de Bahrein y Arabia a causa de la guerra de Irán.

Fernando Alonso, más conciliador que Stroll, pide “paciencia” con Honda. “Necesitan tiempo. Yo seguiré haciendo mi parte de trabajo, al prepararme física y deportivamente. Ojalá ellos hagan sus deberes y podamos ver un progreso significativo”, comentó tras marcharse de vacío por segundo fin de semana consecutivo. Solo Cadillac, nuevo equipo en la parrilla de F1, está a la altura de Aston Martin, es decir, en la cola del pelotón.