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Fórmula 1

Guerra de egos en Ferrari con Leclerc y Hamilton

En Miami, por primera vez saltaron chispas entre los dos pilotos de Ferrari: "Aún tengo ese fuego en el estómago. No voy a disculparme por ser un luchador" dice Lewis

El team principal de Ferrari, Fred Vasseur, mantuvo una tensa charla con Lewis Hamilton tras la carrera en Miami

El team principal de Ferrari, Fred Vasseur, mantuvo una tensa charla con Lewis Hamilton tras la carrera en Miami / EFE

Laura López Albiac

Laura López Albiac

Durante sus cuatro temporadas en Ferrari, Carlos Sainz tuvo que sufrir el ‘divismo’ de Charles Leclerc cuando al monegasco las cosas le iban mal en carrera y consideraba que las decisiones de muro no le favorecían. ‘Il predestinato’ disfrutó de estatus de número 1 sin merecerlo más que el español, aunque ni el equipo ni su director Fred Vasseur lo reconocieran jamás. Pero llegó Lewis Hamilton y la situación cambió.

En Maranello mantienen el discurso: No hay preferencias y la pista decide. Una bonita teoría que suele ser válida cuando uno de los dos domina claramente o cuando no hay nada en juego. Pero en Miami, este código no escrito saltó por los aires… y eso que Hamilton y Leclerc luchaban por un séptimo puesto. ¿Qué pasará cuando ambos peleen por podios o victorias?.

Después de casi dos décadas siendo el centro de atención en McLaren y Mercedes, el choque de trenes de Hamilton con Leclerc era cuestión de tiempo. El heptacampeón estaba protagonizando un difícil estreno en Ferrari y por eso Leclerc no había sacado a relucir su ego. En Miami, por primera vez, saltaron chispas en el box de la Scuderia.

Ambos afrontaron la carrera con estrategias diferentes y a Ferrari, como suele ser habitual, le costó gestionar. Hamilton llegó al ecuador de la prueba con mejores neumáticos que Leclerc. Pidió intercambiar posiciones para ir a por Antonelli, que rodaba sexto, pero el muro tardó en reaccionar y tuvieron que pasar casi cuatro vueltas para que le dieran la orden a Leclerc. Como consecuencia, Lewis se quedó sin neumáticos y tuvo que ceder de nuevo el paso a su compañero, que tampoco pudo alcanzar al Mercedes.

“Las decisiones que hemos tomado no han sido las correctas. Yo iba gestionando neumáticos, no estoy enfadado con Lewis, pero viendo lo cerca que estábamos de Antonelli ha sido una pena.  La verdad, no sé qué decir, tenemos que hacerlo mejor, no sé lo que me está permitido decir…", dijo Leclerc al terminar la carrera, mordiéndose la lengua.

"Hemos perdido mucho tiempo peleando entre nosotros. ¿Cuál es el objetivo, pelear entre nosotros o hacerlo contra los demás? Lo hablaremos internamente", replicó Hamilton, también muy comedido ante las cámaras, aunque mucho más agresivo por radio durante la carrera.

Sarcasmo… y algo más

“Podría haber dicho cosas mucho peores de las que dije. Escuchas algunas de las cosas que otras personas han dicho en el pasado... Algunas eran sarcasmo”, explicó Lewis. “Hay que entenderlo, estamos bajo una enorme presión, nunca vas a conseguir que los mensajes más pacíficos lleguen en el fragor de la batalla”.

"Creo que no fui irrespetuoso”, se justificó después de mandar a su ingeniero de pista, Riccardo Adami que se tomase un descanso: "Tómate un té", le soltó. Y cuando le pidieron que devolviera la posición a Leclerc y le recordaron que tenía detrás a Sainz, presionado, tiró de ironía: “¿Queréis que también deje pasar a Carlos?”.

Tras la carrera, en 'Sky Sports', Hamilton reveló lo que le dijo Vasseur, cuando el Team Principal fue a verle a su habitación. "Perdí mucho tiempo detrás de Charles y en ese momento, estaba como 'vamos, tomemos una decisión rápido, no perdamos tiempo. Estoy seguro de que a la gente no le gustaron ciertos comentarios, pero hay que entenderlo. Es frustrante", argumento. “Fred vino a verme. Le puse la mano en el hombro y le dije: 'Tío, cálmate. No seas tan sensible”.

“Yo sólo estaba como, 'vamos, chicos. Quiero ganar'. Todavía tengo ese fuego en el estómago. No voy a disculparme por ser un luchador", zanjó Hamilton.