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Fórmula 1

De la frustración de Leclerc al último lío de Ferrari: "Están cerca de ser ilegales"

El monegasco fue sorprendentemente rápido en clasificación consiguiendo la pole, pero terminó pagando caro la estrategia de Ferrari para mantener su tabla en los parámetros legales

Leclerc, frustrado un nuevo fin de semana con Ferrari

Leclerc, frustrado un nuevo fin de semana con Ferrari / Associated Press/LaPresse / LAP

Alguer Tulleuda Bonifacio

Alguer Tulleuda Bonifacio

De la desilusión a la esperanza... y de vuelta a la desesperación. No se trata de una fórmula desconocida para Ferrari la que experimentó Charles Leclerc en el Gran Premio de Hungría; el monegasco sorprendió con la pole position en Hungaroring por delante de los McLaren, pero terminó pagando caro la estrategia de la Scuderia para mantener su tabla en los parámetros legales. El cuento de nunca acabar en un equipo que no levanta cabeza.

Fue especialmente frustrante el fin de semana que vivió Ferrari en Budapest. El SF-25 sorprendió con su velocidad en la clasificación en una mezcla del extraño efecto del viento y las cambiantes condiciones de pista; Leclerc consiguió la pole position contra todo pronóstico en una de las pocas notas positivas de la Scuderia estos últimos tiempos.

De la esperanza... al golpe de realidad

A pesar del inesperado ritmo que tuvo Ferrari durante el sábado, lo cierto es que pocas esperanzas había en que el monoplaza rojo fuese capaz de mantener el pulso ante los McLaren durante la carrera... pero no fue así en absoluto. El SF-25 volvió a responder positivamente a las manos de Leclerc, que mantuvo distancia con los coches papaya en las primeras vueltas motivado en parte por las características de un circuito que penaliza mucho correr con aire sucio.

Una de las claves del éxito de Ferrari, como recuerda el analista Mark Hughes en The Race, fue que el Ferrari iba muy bajo como se podía observar en las primeras vueltas por la cantidad de chispas que salían por detrás. La Scuderia, consciente de las características del circuito, optó por una altura de suspensión menos elevada para tener menos carga aerodinámica. La estrategia, tener ventaja en la clasificación para luego regular el desgaste de los neumáticos con mayor presión o con un poco de ayuda del piloto.

Ferrari driver Charles Leclerc of Monaco celebrates his pole position after the qualifying session for the Hungarian Formula One Grand Prix at the Hungaroring racetrack in Mogyorod, Hungary, Saturday, Aug. 2, 2025. (AP Photo/Denes Erdos) Associated Press/LaPresse

Leclerc, tras conseguir la pole en Hungría / Associated Press/LaPresse / LAP

Sin embargo, todo cambió tras la segunda parada a boxes del monegasco. El ritmo de Ferrari se desplomó ante las quejas de un Leclerc que se enfurecía con su equipo por radio: "Entiendo lo que hablamos antes de la carrera. Tenemos que hablar de esto antes de hacerlo... vamos a perder la carrera con esto. Estoy perdiendo muchísimo tiempo", explicaba. El ritmo del SF-25 se desplomaba mientras Leclerc veía como sus opciones de victoria se escapaban lentamente pero a paso seguro.

Al límite de la ilegalidad

El monegasco sintió que las gomas se habían calentado demasiado como consecuencia de usar presiones de neumáticos más altas para aumentar la altura de la suspensión. Fue una estrategia de Ferrari para mantener la tabla en los parámetros legales y evitar incidentes como el de Lewis Hamilton en China, cuando el británico terminó descalificado por no cumplir con los mínimos exigibles. La Scuderia consiguió pasar el corte de la FIA aumentando la presión de los neumáticos, pero vendió a su piloto que pasó de salir de la pole position a una cuarta posición frustrante para sus aspiraciones.

Charles Leclerc ha logrado la pole en Hungría, primera para Ferrari este año

Charles Leclerc logró la pole en Hungría, primera para Ferrari este año / Denes Erdos/AP

La situación de Ferrari no pasó desapercibida para sus rivales. George Russell apuntó a la Scuderia tras la carrera y a Leclerc: "No te va a decir que están cerca de ser ilegales", dijo Russell. "Lo único que se nos ocurre es que estaban rodando con el coche demasiado cerca del suelo y tuvieron que aumentar la presión de los neumáticos para el último stint". Un fin de semana frustrante que terminó con una nueva decepción en Ferrari.