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Dakar 2026

Edu Blanco, cuando el CEO lidera desde el asiento de la derecha

Edu Blanco, CEO de Santana Motors, quien ejerce de copiloto de Jesús Calleja en el Dakar 2026. Antes de directivo, fue también piloto y team manager de equipos de renombre internacional. Este es su decimoctavo Dakar

Edu Blanco y Jesús Calleja, tandem de Santana en el Dakar

Edu Blanco y Jesús Calleja, tandem de Santana en el Dakar / Santana Motors

climatetribe.org

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En el Rally Dakar, el asiento de la derecha es, como mínimo, tan importante como el de la izquierda. La navegación es uno de los grandes desafíos de una carrera que se disputa en pleno desierto, sin más guía que el libro de ruta que siguen todos los participantes. Su correcta interpretación y, por supuesto, la intuición, son factores clave para avanzar sin sufrir incidentes y llegar a meta en una buena posición. En el Santana Racing Team se da una circunstancia poco habitual: el copiloto es, ni más ni menos, que el CEO de la marca automovilística Santana Motors y, además, el máximo responsable del equipo de competición.

Mucho antes de liderar el regreso de Santana Motors a la industria del automóvil en 2025, Edu Blanco ya contaba con una sólida trayectoria en el sector. Ha estado involucrado en hitos relevantes como el renacimiento de EBRO o la fundación de la marca de motocicletas eléctricas Wellta Motors. Sin embargo, el origen de su perfil profesional se encuentra en la competición automovilística, un entorno en el que comenzó a forjar su experiencia a principios de los años noventa, ligado desde su Argentina natal al todoterreno y al rally raid.

Tras iniciar su trayectoria en el campeonato argentino de rallies, donde logró resultados destacados como el título de copilotos en 1997, dio pronto el salto al ámbito internacional. Desde entonces ha desarrollado su carrera como copiloto profesional en pruebas del Campeonato del Mundo de rally cross-country y del Rally Dakar, donde ha desempeñado distintos roles desde el 2000 y este año cumple su decimoctava participación. A lo largo de su carrera ha competido en algunos de los escenarios más exigentes del planeta y ha cosechado importantes resultados, entre ellos varios títulos en la categoría de vehículos de serie con el equipo oficial Toyota, en el Dakar y en otras pruebas.

De forma paralela, ha impulsado proyectos técnicos propios centrados en el desarrollo, la fiabilidad y la innovación en condiciones extremas. Entre esos hitos destaca el desarrollo del Acciona EcoPowered, el primer vehículo de competición 100 % eléctrico en completar el Rally Dakar, en el año 2017. Un proyecto pionero que se convirtió en un referente internacional en movilidad sostenible aplicada a la competición y que combina visión técnica, conocimiento del terreno y gestión de equipos.

La competición como fuente de inspiración

Para Edu Blanco, la competición no es solo un escenario deportivo, sino una auténtica escuela de vida y de gestión. Haber convivido durante décadas con la presión del cronómetro, la toma de decisiones en tiempo real y la necesidad constante de adaptación le ha permitido desarrollar una visión muy concreta del liderazgo: afrontar la dificultad de frente, aprender de cada error y regresar más fuerte a la siguiente etapa.

A lo largo de su trayectoria, Blanco ha ejercido también como team manager en proyectos de primer nivel vinculados a marcas como Toyota, Acciona EcoPowered o Can-Am, participando en algunas de las pruebas más exigentes del calendario internacional, entre ellas el Rally Dakar, el Silk Way Rally, el Rally de Marruecos, la Baja España Aragón, la Baja 1000 o el Abu Dhabi Desert Challenge. Un recorrido que le ha permitido comprender en profundidad cómo optimizar recursos, coordinar equipos multidisciplinares y extraer el máximo rendimiento en contextos extremos.

“Mi vida no podría entenderse sin la competición”, explica Edu Blanco desde el bivouac del Rally Dakar. “Desde muy joven he estado ligado a pruebas de navegación, resistencia y supervivencia. La competición y la resistencia forman parte de mi manera de entender los proyectos y se retroalimentan entre sí, tanto en el ámbito deportivo como en el empresarial. Probablemente por eso me enamoré de la historia de Santana: pocas marcas representan mejor la perseverancia, la robustez, el espíritu de aventura y la capacidad de superar cualquier obstáculo”.

Desde el nacimiento del proyecto para devolver a la vida a Santana Motors, una iniciativa impulsada junto a Antonio Molina, director general de la compañía, y con el respaldo del Ayuntamiento de Linares, la competición se planteó como un escaparate natural de los valores y el ADN de la marca. El Rally Dakar se impuso como la elección evidente, no solo por su proyección internacional, sino por su condición de laboratorio extremo, donde los vehículos se enfrentan durante miles de kilómetros a caminos rotos, zonas de piedra, pistas rápidas, arena y dunas.

No en vano, junto al prototipo de competición, Santana Motors ha desplazado hasta Arabia Saudí dos unidades de producción de los pick-up Santana 400 D y 400 PHEV, integradas en la estructura logística del equipo y sometidas a un uso intensivo como vehículos de asistencia. Una forma directa y honesta de validar soluciones técnicas, comprobar fiabilidad y acumular experiencia en condiciones reales.

“Casi en paralelo al desarrollo de la estrategia corporativa y de producto de Santana Motors, fuimos dando forma al Santana Racing Team”, comenta Blanco. “Contacté con Jesús Calleja, con quien ya había competido en el Dakar en 2019 y 2022. Jesús es el aventurero español por excelencia y buen amigo, que tenía la ilusión de volver al Dakar, y sumamos a Century Racing como socio técnico. A partir de ahí, trabajamos para crear un pick-up de competición con una identidad claramente alineada con nuestros vehículos de calle. Cuando todas las partes comparten la misma visión y el mismo compromiso, los proyectos avanzan rápido. Este Dakar es la prueba de ello”.

“Pocas competiciones atraen tanta atención como el Dakar, especialmente en un momento como enero donde muchos campeonatos mundiales como la Fórmula 1 o el WRC descansan. Más allá del reto en sí mismo y el hecho de que Santana esté en el mismo terreno y categoría como otros fabricantes como Toyota, Ford, Dacia…. Estas cifras de visibilidad son claves para que nosotros estemos aquí, ya que Santana ha nacido como marca internacional, y el hecho de que nos conozcan en distintos mercados, acelerará nuestra expansión hacia los mismos. Ya estamos en Portugal, Italia, Andorra… y vamos a por más con nuestras pick-ups y los futuros todoterrenos que desarrollaremos con BAIC en base a nuestro acuerdo estratégico”, explica Blanco.

La actividad deportiva de Santana no se detiene en el Dakar 2026. El Santana Racing Team contempla su participación en otras pruebas europeas de marcado carácter off-road, especialmente en mercados donde la marca española prevé comercializar sus vehículos en los próximos años.

“La presentación de nuestro proyecto en Linares a principios de diciembre generó una gran atención nacional, pero también nos sorprendió el interés despertado fuera de nuestras fronteras, especialmente en diferentes países europeos e incluso en otros continentes como Asia o África. El segmento del pick-up y el todoterreno tienen un potencial global, no solo gracias a sus aficionados sino también a quienes buscan un vehículo de trabajo, y Santana ha llegado a él para quedarse con un producto tecnológico, accesible y atractivo”, concluye Blanco.

Del 1 al 17 de enero, la agenda de Edu Blanco transcurre en pleno desierto y su oficina se reduce al habitáculo del Santana Pick-Up T1+ Ultimate, desde donde se centra plenamente en guiar a Jesús Calleja, cambiando el ordenador y las videollamadas por el libro de ruta. En los momentos fuera del vehículo, sigue conectado con su equipo en Barcelona, Madrid, China y, por supuesto, Linares, donde se ha dado el pistoletazo de salida a otra carrera ilusionante: construir la nueva etapa de una leyenda llamada Santana Motors.