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El motivo por el que De Burgos Bengoetxea validó el gol de Pablo Torre en el Mallorca-Espanyol

La polémica jugada entre Samu Costa y Urko que a la postre supuso el primer tanto del Mallorca ante el Espanyol ha levantado una oleada de críticas por la decisión del colegiado vasco

Ricardo de Burgos concedió, tras una larga revisión en el monitor del VAR, el tanto de Pablo Torre

Ricardo de Burgos concedió, tras una larga revisión en el monitor del VAR, el tanto de Pablo Torre / RFEF

Miguel Chacártegui

Palma

Ricardo de Burgos Bengoetxea se convirtió este fin de semana en uno de los grandes protagonistas de la jornada 28 de Primera División tras una decisión que marcó el Mallorca-Espanyol en Son Moix. El colegiado vasco validó el gol del empate del Mallorca tras revisar una posible falta previa en el VAR, una acción que ha generado una fuerte polémica y una ola de indignación entre los seguidores del Espanyol y de los equipos implicados en la lucha por el descenso.

El tenso encuentro ya había tenido una acción que tuvo que ser revisada. Una fea entrada de Pickel, castigada con amarilla en directo, se transformó en roja al acudir De Burgos Bengoetxea al VAR para revisar la acción. No hubo protestas ya que el centrocampista blanquiazul llegó tarde, con fuerza excesiva y pudo hacer mucho daño a Omar Mascarell, al que llegó a doblarle el tobillo.

Sin embargo, todo explotaría pocos minutos después. El electrónico marcaba casi el minuto 65 cuando Samu Costa, tras regatear, se dispuso a disparar a puerta desde la frontal del área. Urko, que llegaba desde atrás, intentó detener el tiro. Ambos cayeron al suelo tras aparentemente chocar a un metro de distancia del árbitro, y Pablo Torre, que llegaba por detrás, disparó a puerta como pudo. Su remate pegó en un defensor, desviando la trayectoria del balón y haciendo imposible la estirada de Dmitrovic. Era el 1-1.

Sin embargo, los jugadores del Espanyol protestaron y mientras los del Mallorca regresaban a su campo tras celebrarlo, De Burgos Bengoetxea hizo el temido gesto de acudir al monitor, algo que normalmente se asocia con que el gol acabará siendo anulado. Desde la sala VOR le invitaron a revisar una “posible falta en fase de ataque”.

Durante la revisión de la jugada, el colegiado reclamó que le pusieran una toma para ver con claridad el momento del posible contacto, algo que a la postre sería decisivo para que no modificara su decisión inicial. “Ponme el contacto. Yo ahí no sé si es la dinámica de la acción. ¿Seguro que le pega una patada? ¿Tenemos otra cámara?”, comentó mientras analizaba la acción. El árbitro llegó a revisar hasta tres repeticiones distintas y, aun así, mantuvo sus dudas: “yo no veo que le golpee, puede ser la dinámica. ¿Tenemos una mejor?”.

De Burgos Bengoetxea, al que le siguieron ofreciendo distintas tomas, siguió sin tenerlo claro, a pesar de que desde la sala VOR le llegaron a afirmar directamente que había falta: “Sí, pone el pie y le chuta el pie”. A todo esto, los minutos iban pasando, Son Moix apretaba y los banquillos se ponían cada vez más nerviosos, teniendo que pedir calma sus ayudantes para poder seguir revisando la acción.

Al final, tras casi cinco minutos de revisión, De Burgos Bengoetxea ratificó que no había falta de Samu Costa: “Chicos, yo con estas imágenes no lo tengo claro, voy a mantener el gol, gracias”. Una decisión celebrada en el mallorquinismo y que provocó la indignación del Espanyol, en especial de su entrenador, Manolo González, que cargó contra el arbitraje en rueda de prensa. Martín Demichelis, entrenador del Mallorca, afirmó por su parte que pese a ver muchas tomas no vio en ninguna de forma clara que Samu golpeara el pie de Urko.

El Mallorca, finalmente, remontó el partido con un gol de Samu Costa en el minuto 87 y consiguió una victoria vital que le sirvió para salir de los puestos de descenso y volver a ganar cinco jornadas después.