Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El terremoto Taisei-Viera saca del mapa de la UD Las Palmas a Ale García

El de Sardina, castigado por las lesiones, disfrutó de su última titularidad en febrero. El japonés es un fijo para el técnico y el capitán se vuelve a alistar al once tras su gol

Taisei Miyashiro y Jonathan Viera se chocan las manos tras el gol del japonés ante el Ceuta, el pasado domingo.

Taisei Miyashiro y Jonathan Viera se chocan las manos tras el gol del japonés ante el Ceuta, el pasado domingo. / J.PEREZ CURBELO

Carla Gil Alberiche

Las Palmas de Gran Canaria

Ya poco se habla del nene de oro. El que ilusionó a la UD Las Palmas a principio de temporada con su juventud, sus ganas y su pasión por el escudo. Ale García, que desde el mes de diciembre ha sido castigado cruelmente con las lesiones, ha pasado a un segundo plano con la irrupción de Jesé —que en cuestión de meses se subió al tren y le igualó en cuanto a los goles con seis—, Jonathan Viera y Taisei Miyashiro, que ante el Ceuta, después de seis partidos defendiendo la camiseta amarilla tras su llegada a la Isla, anotó su primer doblete.

El hecho de que Ale se haya quedado en un segundo plano en estos últimos meses se debe a sus lesiones, pero también al buen estado de forma del resto de jugadores de la plantilla, que en su ausencia han demostrado tener el talento suficiente para tirar del carro amarillo. Primero fue Pejiño el encargado de hacer de Ale cuando este no estaba, y con la incorporación de la perla japonesa a la UD en el mercado invernal, los planes de Luis García tácticamente han dado un giro radical, apostando por el juego de Taisei por delante de todo.

De hecho, Miyashiro ha jugado seis de los ocho partidos posibles desde su llegada, siendo cuatro de ellos como titular. Viera, por su parte, ha jugado 21 de 29 (936’), formando parte del once inicial en 10 ocasiones y firmando un gol y dos asistencias. En cuanto a la participación de Ale García, no cabe duda de que ha sido la más relevante para la UD, ya sea por minutos, goles o asistencias. El de Sardina, al igual que Viera ha disputado 21 de 29 partidos (1.525’), 17 veces titular y acumula seis goles y dos asistencias. Es, junto a Jesé, el pichichi del equipo y su última titularidad se remonta al 7 de febrero ante el Burgos.

Regreso ante el Ceuta

Tras ese partido, volvió a caer lesionado —ya había caído a mediados de noviembre y no regresó hasta el primer partido de enero— y se perdió el duelo ante el Mirandés, Castellón y Cultural Leonesa. Reapareció en la lista de convocados frente al Ceuta el pasado fin de semana y salió en el 73’ como recambio de Fuster. En ese minuto, la UD ya tenía el partido sentenciado con el propio Fuster, Viera y Miyashiro como protagonistas de la fiesta.

Con el extremo valenciano mostrando su mejor estado de forma (lleva cinco goles y ocho asistencias), Miyashiro adaptado al equipo con la etiqueta de bigoleador en el último encuentro, Jesé como jugador de moda y Jonathan Viera ejerciendo de capitán, le toca a Luis García tomar decisiones. Hacer movimientos en los esquemas que han sacado a la UD de la crisis de principio de año y apostar por un jugador u otro teniendo en cuenta que tiene a todos disponibles y que hacen frente al último empujón de la temporada. El más decisivo y el más importante, en el que cualquier tropiezo pasa factura.

Iker Bravo y Pedrola

La cuestión es que Ale ha pasado a un segundo plano en cuestión de meses. De ser el favorito de la UD a formar parte de la enfermería a ratos y del banquillo. Ya no es indiscutible para Luis García, que ha visto cómo otros de sus jugadores hacían méritos para ganarse la titularidad. Y a los ya mencionados, cabe añadir la presencia de Pedrola e Iker Bravo, que aguardan su momento para demostrar por qué llegaron al conjunto amarillo en este mercado invernal.

Un ‘bendito problema’ para Luis García, que en varias ocasiones ha hecho referencia a esa frase a la hora de hablar de que tiene a todos sus jugadores disponibles para cualquier batalla. Unos titulares que cumplen cuando les toca salir a escena y una segunda línea preparada para cuando la ocasión lo requiera. Una UD que aspira al ascenso a Primera División con una plantilla que parece haber despertado del coma para volver a brillar y alcanzar la gloria.