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Conoce el camino del gol en Albacete

'Monsier' Loiodice: la Torre Eiffel y el disco duro de la UD Las Palmas

Centenario y con la renovación 'calentita', el timonero francés es referente y marcó en el Belmonte en la última visita con Pimi en 2023 tras sucumbir en el Heliodoro; pasa del ostracismo del 'martinato' a comandante general con García

Gesto de rabia de Enzo Loiodice, en el estadio de Los Cármenes, ante el Granada, en la primera vuelta.

Gesto de rabia de Enzo Loiodice, en el estadio de Los Cármenes, ante el Granada, en la primera vuelta. / LA PROVINCIA / DLP

Paco Cabrera

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

De perfil bajo y silencioso, Enzo Loiodice (París, 25 años) hace de Vinny Samways, Javi Castellano, Roque Mesa, Peter Etebo, Hernán y Félix Marrero. Corta, distribuye y avanza líneas con maestría. Se permite la licencia de brindar una asistencia made in Laudrup a Sandro Ramírez en León. Con 166 duelos con la UD en seis temporadas, está en el mejor momento de su carrera.

Supera el ostracismo que padeció con Martínez en la pasada temporada (encadenó once suplencias con cero minutos) en tiempos de tinieblas. El timón era para Bajcetic, Campaña, Essugo o Javi Muñoz. Denostado por el vigués, pensó en hacer las maletas.

Ahora, con la renovación sobre la mesa, es el disco duro de Luis García Fernández. Su sociedad con Amatucci conforma una de las claves tácticas de esta UD camaleónica, que es la menos batida de Primera y Segunda. Más adelantado que de costumbre, haciendo de Vicente Gómez o Alberto Aquilani, porta la batuta. Marca el compás de la mejor versión del catenaccio de Covadonga. Liberado del rigor defensivo, también sabe crear.

Cada día que pasa, tiene más dotes de Roque Table, un teldense que voló del Gran Canaria al Swansea galés para escenificar la Apocalipsis de Emenike. La venta del teldense (julio de 2017) fue el inicio del fin del setienismo. Ya nada fue igual, para esa sociedad de bajitos que jugaban como el patio Jinámar. El espíritu canchero de los Viera, Vicente, Tana, Hernán... De ese zumo de plátano, bebe un Enzo más canario que el gofio.

Ama la Playa de las Canteras y se siente brasileño. Marcó en el Carlos Belmonte en la última victoria de la UD en feudo manchego (1-2) en el curso del último ascenso. El central brasileño Sidnei hizo el primero y el parisino, el segundo. La victoria en el feudo de El Quijote llegó en un tramo crítico, tras ser humillados en el Heliodoro (4-1). Tembló Pimienta y se jugó la cabeza. Al rescate acudió esta galo-grancanario que ejerce de Torre Eiffel. Su compañero Nuke Mfulu, que fue homenajeado por la UD, lo define como «un trabajador incansable» y que siente «algo especial por el color amarillo».

De invisible en el martinato a bendito para Luis García. Ha portado el brazalete y ante el Ceuta, robó el balón que luego brindó a Fuster en la acción del 1-0. Está en todas partes, como el Papa León XIV, que el 11 de junio ofrecerá una misa en el Gran Canaria que puede servir de aliento mágico a Primera.

En el pelotón de los ilustres

Enzo ya forma parte de los veteranos con Viera, Jesé, Sandro, Kirian o Álex Suárez. Es un ejemplo para los canteranos y uno de los más aclamados por el partenón de Siete Palmas. Responde a cada espasmo del juego con talante funcionarial.Jamás se asusta, jamás pierde el sitio. El oficinista del pase imposible. Con tres asistencias, no se ha estrenado en la faceta realizadora en su curso más redondo.

En la UD de los 22 goles en contra, hay un sargento de tráfico que ejerce de Torre Eiffel. El disco duro que memoriza las jugadas secretas de Luis García. Presionar, cortar, ceder en corto, envío en largo y buscar a Fuster. El valenciano es el atajo al gol. En ese ecosistema, con Viera y Jesé más adelantados, Enzo responde a la perfección. Su vínculo con un agotado Amatucci, sigue cautivando. Ha relegado a Kirian al banquillo. Y nadie alza la voz. El tiempo le ha dado la razón y tiene urticaria a la suplencia.

La historia de un francés que nació en Las Canteras. Pegado al balón, como Roque o Vinny. Mirada al tendido y una oportunidad para atreverse. Cada desplazamiento tiene una dedicatoria. Va por Martínez, con todas las letras, el técnico que le relegó al abismo. El ‘12’ ahora se cuela en el podio con Dinko y Jesé. El lunes, 19.30 horas, quiere volver a marcar en el Carlos Belmonte. Puede valer otro ascenso.