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Una genialidad de Kubo congela al Villarreal y calienta la lucha por Europa

El futbolista japonés se inventó un golazo al inicio del segundo tiempo para dar la victoria a la Real Sociedad en una noche helada en Anoeta

Real Sociedad - Ajax | El gol de Takefusa Kubo

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Àlex Calaff

Àlex Calaff

Camisetas térmicas, calentadores y varios guantes se dejaron ver sobre el césped de Anoeta. Gorros, bufandas y mantas en la grada, algo más vacía de lo habitual. Ni la hora (21:00) ni el día (lunes laborable) invitaban a acercarse al estadio 'txuri-urdin'. Tampoco el intenso frío que azotaba San Sebastián, causado por la drástica bajada de temperaturas generalizadas en toda España. Sin embargo, los 20.855 atrevidos que desafiaron al tiempo y fueron al estadio, pudieron disfrutar de una auténtica genialidad que se inventó Takfeusa Kubo en el minuto 51 que sirvió para abrir el partido en el segundo acto, sumar tres puntos de oro para la Real Sociedad ante el Villarreal y cerrar la jornada 19 y la primera vuelta de LaLiga EA Sports 'calentando' la lucha por los puestos europeos.

El inicio del choque estuvo marcado por dos regresos: el de Zubimendi, tras dos partidos de ausencia, en la medular de la Real Sociedad, y el de Fotyh, que ya había sumado minutos residuales anteriormente, al once del Villarreal. El español, mucho más rodado que el argentino, que cometió varios errores atrás, asumió el ritmo del partido en el primer tiempo, pero no fue capaz de convertir la posesión de balón en peligro real.

Martín Zubimendi, disputanod un balón durante el duelo de Liga contra el Villarreal en la jornada 19 de campeonato

Martín Zubimendi, disputanod un balón durante el duelo de Liga contra el Villarreal en la jornada 19 de campeonato / EFE

El conjunto 'txuri-urdin' solo puso en aprietos a Junior Reis con un zurdazo de Sucic que se topó con el poste en el 34'. El croata, que ya ha firmado varios goles de bandera en esta liga desde larga distancia, sacó un latigazo raso desde la frontal tras una jugada aislada que casi levanta de golpe a Anoeta. Por su parte, el equipo de Marcelino buscó dos cosas descaradamente: robar en zona de tres cuartos y salir en tromba hacia la portería de Remiro y conectar con un Barry muy enchufado, que venía de marcarle un hat-trick al Leganés.

Kubo revolucionó Anoeta con un auténtico golazo

Tras el descanso, Takefusa Kubo se visitó de mago para 'calentar' un partido que no acababa de explotar. Primero por piernas, al ganarle la carrera a campo abierto a un Daniel Parejo muy lento, y después por talento, al zafarse de Kiko Femenía con un caño precioso dentro del área, el japonés hizo que mereciese la pena haber ido al estadio marcando el primero del partido con una definición sutil, pero cuidada, ante un Junior Reis que buscó hacerse grande, pero que no pudo evitar que el balón besara la red tras acariciarse con el palo.

Takefusa Kubo, en el momento de su golazo contra el Villarreal (1-0)

Takefusa Kubo, en el momento de su golazo contra el Villarreal (1-0) / EFE

Y pasó lo mejor que podÍa pasar para el espectador neutro: que el partido se abriese. El gol obligó al Villarreal a asumir más riesgos y los 'groguets' empezaron a poner en apuros a Remiro. Gerard Moreno examinó sus reflejos por abajo con un disparo cruzado complicado y Cardona, tras dormir un centro muy llovido del ex del Espanyol con el pecho, hizo lo propio con su respuesta por arriba tras una gran volea.

La Real resistió bien a los arreones 'groguets'

Antes, la Real pudo aumentar el marcador. Con el Villarreal centrado en igualar el choque, los hombres de Marcelino se separaron más sobre el verde, generando más espacios atrás que, por si no había avisado suficiente anteriormente, trató de castigar Sucic con otro misil que, desviado por Parejo, casi se transforma en el 2-0.

Casi a la desesperada, el Villarreal trató de colgar balones al área de la Real buscando a un Barry más descafeinado que contra el conjunto pepinero que, pese a lograr conectar con algún envío, no fue capaz de imprimirle la potencia necesaria para batir a Remiro. Antes del añadido, Oskarsson pudo finiquitar el choque en un contragolpe, pero el remate le salió mordido.