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LALIGA

El Atlético aplaca a un Valladolid vencido

Los de Diego Simeone remontaron la ventaja inicial de Sylla en un partido loco que tuvo pitos a Antoine Griezmann

Sebastián Vargas Rozo

Sebastián Vargas Rozo

Cerraban la 31ª jornada de LaLiga EA Sports el Atlético de Madrid y el Real Valladolid en un partido que pintaba para bostezos. Nada más lejos de la realidad. Locura, penaltis y goles con unos colchoneros que pusieron cuatro goles sobre la mesa (4-2) para amansar el espíritu combativo de los vallisoletanos, con pie y medio en LaLiga Hypermotion pero sin bajar los brazos en su visita al Metropolitano.

El equipo de Diego Simeone se sabe casi descartado de la lucha por el título doméstico. No obstante, un tropiezo y quedar a más de siete puntos del Barça ya era una señal alarmante a falta de siete jornadas para finalizar el campeonato. Pero no iba a ser más escandaloso que un Pucela casi condenado a Segunda: ya le separan 14 puntos de la salvación.

Caía una lluvia torrencial en Madrid y fue el visitante el que arrojó el balde de agua helada sobre los rojiblancos, castigados por fallo propio al 21'. Lenglet hizo una mano muy inncesaria dentro del área y el colegiado Díaz de Mera fue llamado por el VAR para sancionar el penalti. Mamadou Sylla fue al cobro y no titubeó, decretando la sorpresa.

REMONTADA EXPRÉS

Pero poco iba a durar la alegría para el Valladolid, que apenas pudo sostener la ventaja durante cuatro minutos. Eso fue lo que le tomó al Atleti sacar del medio, atacar y que Giuliano recibiera un pisotón dentro del área. Otra vez VAR, otra vez penalti, otra vez gol. Julián Álvarez asumió la resposabilidad y, aunque André Ferreira estuvo cerca, no logró evitar el 1-1.

Llegó muy rápido el empate rojiblanco y aún más rápido subió la ventaja al luminoso. Pablo Barrios encontró un balón largo para que Simeone recibiera en el área. El 'Cholito' se hizo el espacio para soltar el zurdazo, con complicidad de Ferreira, y cantar el 2-1 con el que los rojiblancos se fueron al descanso. 

La segunda parte pintaba para trámite. Los aficionados rojiblancos tardaron incluso algunos minutos en volver a sus butacas, conscientes que el colista no supondría un mayor contratiempo. Poco a poco se llenaban las gradas y, pasados diez minutos, casi todos los asistentes fueron testigos de lujo de otro sorpresón: el 2-2 de Javi Sánchez. Su tiro libre -tras falta cometida por Lenglet- rozó en Gallagher, desviándole lo suficiente el tiro a un Jan Oblak vencido. Otra vez creía Álvaro Rubio en el banquillo, animando a los suyos.

Metió mano el Cholo en su banquillo, dando entrada a Sorloth en lugar de un Griezmann silbado por un sector de la afición. Surtió efecto agitar las fichas y, al 71', Julián Álvarez volvió a hacer presencia en el marcador... de penalti. No podía ser otra forma en un loco partido. Pisotón infantil de Henrique a Llorente y otra vez arriba el colchonero, esta vez para no volver a bajar. Sorloth confirmó el triunfo con el 4-2 y puso otro clavo en el ataud de un Valladolid -casi- condenado.