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Míchel busca a su nuevo Aleix García: "Él está en Leverkusen"

El técnico vallecano lamentó la falta de verticalidad de su equipo, sobre todo en el primer tiempo ante el Feyenoord

Aleix García: "Estoy muy a gusto en Leverkusen"

Aleix García dijo a EFE que entra en el club germano dispuesto a repetir éxitos como los que logró la pasada campaña / EFE

Albert Gracia

Albert Gracia

A Míchel no le importan los resultados. Le importa el proceso, el rendimiento del equipo. Y ante el Feyenoord, pocos reproches pudo hacer. Porque los primeros veinte minutos del partido fueron buenos, adelantándose en el marcador y ganando verticalidad en cada acción. También la segunda parte fue de notable alto, metiendo al rival en su área y siendo muy preciso en la presión tras pérdida. Sin embargo, hubo algo que no le gustó nada al vallecano: los pases sin sentido.

"Cada vez que Gazzaniga inicia debe ser para llegar al gol. No me vale de nada pasar la pelota por pasarla. Hemos atraído la presión del rival. Ha habido 15-20 minutos de la primera parte que no me han gustado, donde nos hemos pasado el balón, sin ser verticales. Estábamos generando. Al descanso hemos hablado de la agresividad. Estoy preocupado por esos 15-20 minutos que no me han gustado nada. A Krejci le ha faltado ser agresivo con balón hacia adelante. No me gusta que dé tantos pases hacia atrás. En Champions no puedes permitirte pasarte el balón por pasártelo", decía Míchel visiblemente cabreado en rueda de prensa.

Y es que no es la primera vez que al Girona le pasa eso. Más allá de los minutos ante el Feyenoord donde el equipo especuló demasiado con balón, al cuadro 'gironí' le está costando más esta temporada progresar con balón e instalarse definitivamente en campo contrario. Está siendo, en muchos momentos, demasiado plano. Tanto en el pase como en el desborde. Mirar al alejado, buscar un cambio de orientación para hacer bascular al rival y ser más vertical deben ser claves para un equipo como el Girona que quiere vivir con la posesión.

Gazzaniga tocó demasiados balones

Pero de nada sirve tenerla por tenerla. Pese a que el cuadro 'gironí' acabó instalado en campo rival durante casi todo el segundo tiempo, Gazzaniga acabó el partido dando 41 pases, más que Yangel Herrera y Van de Beek, los dos centrocampistas que acompañaron a Iván Martín en el once titular. No es una buena noticia que tu portero toque más pelotas que dos de tus jugadores más creativos. Por eso estaba especialmente molesto Míchel, especialmente con Krejci, David López y Arnau, que miraron más hacia atrás que hacia adelante para progresar.

El Girona ha perdido el pie de Eric Garcia en salida de balón, que le ofrecía al equipo la capacidad de tener a un futbolista que sí miraba entre líneas y si arriesgaba en sus pases verticales, pero también echa y mucho de menos a Aleix Garcia en el pivote. El de Ulldecona se instalaba entre centrales y, ya sea con pases verticales a interiores y extremos, como con balones en largo, obligaba al equipo a mirar hacia adelante. Mucha más verticalidad al juego.

Sin él, el equipo se ha quedado huérfano en esa zona, porque Yangel Herrera está más cómodo cuando puede soltarse y llegar al área que iniciando el juego e Iván Martín tampoco es un pivote puro que juegue a uno o dos toques. "Aleix Garcia está en Leverkusen", decía Míchel tras el duelo ante el Feyenoord.

Sin embargo, no fueron palabras de resignación. El técnico espera que Iván Martín, Yangel y Oriol Romeu sumen a su ramillete de cualidades algunas de las que tenía Aleix. El Girona necesita mayor juego ahí, sobre todo para evitar que el rival te hunda en tu propio campo.