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FÚTBOL INTERNACIONAL

Echeverri y el 'síndrome Mastantuono'

Las perlas de River Plate conviven en LaLiga bajo la atenta mirada de aquellos que los empezaron a seguir cuando despuntaron en Sudamérica

Echeverri: "Míchel me dio mucha confianza"

EFE

Àlex Calaff

Àlex Calaff

Claudio Echeverri y Franco Mastantuono tienen muchas cosas en común: argentinos, jóvenes, vistosos... Ambos son las dos últimas grandes perlas surgidas en River Plate. Dos de las mejores muestras del talento que se forja en Sudamérica y que Europa importa a golpe de talonario. Pero, de momento, no han demostrado toda la capacidad que tienen para decidir partidos.

El primero lo ató rápidamente el Manchester City en una operación de poco riesgo: según 'Transfermarkt', por 18,5 millones de euros. El segundo lo fichó el Real Madrid por una cantidad mucho más astronómica: 45 millones de euros, tal y como señala la misma fuente.

El viaje a Europa fue el mismo: de River Plate a cruzar el charco, con la ligera diferencia de que uno puso rumbo a Manchester y el otro a Madrid. Pero la presión que recayó sobre uno y otro fue radicalmente distinta.

La presión del Madrid

El City dejó claro que Echeverri era un jugador a futuro, una apuesta a largo plazo que, antes de tener la oportunidad en el Etihad, tendría que curtirse en equipos un poco más pequeños. Mientras, con Mastantuono se pretendió que viniera a competir prácticamente de tú a tú con Lamine Yamal, cuando el extremo culé, antes de cumplir la mayoría de edad, tenía serios números de ganar el Balón de Oro.

Franco Mastantuono.

Franco Mastantuono, jugador del Madrid / AFP7 vía Europa Press

Xabi Alonso, habría que ver si por convicción u obligación, trató de meterlo con calzador en su once. El argentino, aunque acumulaba minutos de juego, no brillaba. Por lo menos, a la intensidad que se prometió cuando el Madrid cerró su fichaje. Y el tolosarra, que cedió en muchas cosas durante su breve y accidentado paso por el Bernabéu, no lo hizo con el ex de River.

Ahora, con Álvaro Arbeloa, está volviendo a tener más oportunidades, pero su rendimiento no acaba de convencer. Dos goles en siete partidos: uno en la bochornosa derrota copera contra el Albacete (3-2) y otro en la cómoda goleada contra el Mónaco (6-1) en Champions League. De momento, sigue inmerso en un proceso lógico, el de adaptación, que los aficionados blancos más optimistas pensaban que no iba a existir.

La oportunidad del Girona

Quien atraviesa ahora otro proceso de adaptación (el segundo de la temporada) es Echeverri, recién cedido al Girona por el Manchester City, tras su mala experiencia en Alemania. El argentino, que ha disputado tres partidos bajo las órdenes de Míchel, todos ellos como suplente, ha tenido minutos de manera progresiva.

Vitinha y Claudio Echeverri, en acción en la Champions

Vitinha y Claudio Echeverri, en acción en la Champions / CHRISTOPHER NEUNDORF / EFE

El club catalán lo quiso en verano, pero Echeverri eligió al Bayer Leverkusen por la ilusión de jugar la Champions League, y su paso por la Bundesliga fue testimonial. No encajó con Ten Hag ni con Hjulmand y solo participó en 11 partidos (una asistencia). Ahora, tanto Quique Cárcel como Míchel piensan que puede ser una pieza dinamizadora en ataque y una de las claves para asegurar la permanencia.

Claudio Echeverri, en su debut con el Girona ante el Getafe

Claudio Echeverri, en su debut con el Girona ante el Getafe / David Borrat / EFE

El partido contra el Barça será clave para ver qué confianza le tienen en Girona. Por condiciones, Echeverri, como Mastantuono, demostró en Argentina que es uno de los prospectos más interesantes del momento. Sin embargo, la élite del fútbol solo entiende de presente. Por lo menos, él vive más alejado de la presión inevitable que tiene el jugador del Real Madrid.