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Van de Beek ve la luz al final de túnel

El '6' volvió a formar parte del once titular y pudo anotar el gol del empate ante, precisamente, el Feyenoord, un rival al que le tenía ganas y le hizo ilusión marcar

Girona FC - Feyenoord: El gol de Donny Van de Beek

Asistencia de Danjuma para Donny Van de Beek que marca el segundo del Girona / TELEFÓNICA

Clàudia Espinosa

Clàudia Espinosa

Se lo merecía. Su felicidad era tan grande que ni cabía en su sonrisa. Desafortunadamente, el resultado no fue para nada el esperado (aún menos el cómo), y el 'bajonazo' del equipo era palpable tras el pitido final en Montilivi. La mala dinámica de resultados puede empezar a preocupar (cuatro derrotas y dos empates en seis partidos), pero la mejor noticia posible para el Girona a día de hoy está siendo el renacer de Donny van de Beek.

'Las cosas de palacio suelen ir despacio', y el del neerlandés era un caso especial. Realmente, su 'caché' no importaba, dado que llegaba al Girona después de vivir los años más difíciles de su carrera. Su fútbol era - es - una delicia, pero llegaba bastante 'castigado' por los problemas físicos. Como no jugaba apenas, se lesionaba con facilidad. No le quedaba otra que trabajar duro, porque las oportunidades iban a llegar tarde o temprano.

GESTIÓN IMPECABLE DEL CLUB CON ÉL

Tardó algo más de la cuenta en debutar durante la pretemporada. Y su estreno oficial en LaLiga también se hizo de rogar. Así lo decidió un cuerpo técnico que no iba a correr ningún tipo de riesgo con él. Fue uno de los varios futbolistas de la plantilla que pasó un cuadro vírico a principios de curso y, además, necesitaba adaptarse a un nuevo país, nuevo idioma y nuevo estilo de juego.

Van de Beek pelea por la posesión del balón con Dembélé

Van de Beek pelea por la posesión del balón con Dembélé / EFE

Y quedaba claro que su rol por ahora iba a ser secundario. Su traspaso había sido una 'ganga' porque tenía muchísimo que demostrar, y así el club no se la jugaba en exceso. Debutó ante Osasuna, con el marcador muy a favor (3-0), donde en algo más de diez minutos tuvo tiempo de ‘regalarle’ el gol a Stuani. La hora de verdad llegaría en París. Míchel apostó por su experiencia en Europa y lo situó de 'enganche', por delante de Oriol e Iván.

Se marcó un trabajo sin balón inconmensurable. Lideraba la presión en la salida de balón del PSG junto a Iván y no podía escatimar en esfuerzos defensivos. 'Estaba pero no estaba', y con balón no pudo participar demasiado. Y una cosa quedó clara: ya no es el van de Beek del Ajax. A diferencia de sus compañeros, no lo estaba pasando realmente bien, ya que estaba teniendo problemas para adaptarse en el equipo, por cuestiones físicas y tácticas, no por la ciudad o el idioma.

Su alegría tras marcarle al Feyenoord no pudo ser más inmensa

Su alegría tras marcarle al Feyenoord no pudo ser más inmensa / EFE

Pues bien, tras participar poco en Mestalla y ver el encuentro ante el Rayo desde el banquillo, tuvo que 'apagar fuegos' en Balaídos. Se lesionó Oriol Romeu antes de que transcurriera el primer cuatro de hora e ingresó al césped. Estuvo bastante correcto, cuajando un buen partido.

Donny van de Beek ingresó al césped de Balaídos de 'emergencia', para sustituir a un lesionado Romeu

Donny van de Beek ingresó al césped de Balaídos de 'emergencia', para sustituir a un lesionado Romeu / @donnyvdbeek

MOTIVACIÓN 'EXTRA' ANTE EL FEYENOORD

Habló en la previa del Girona-Feyenoord junto a Míchel y se preveía que volvería a ser titular en Champions. Y así fue. Se trataba de un duelo que cobraba especial importancia para él, por la rivalidad con el Ajax ('De Klassieker'), una motivación 'extra' que se pudo palpar en el césped de Montilivi.

Avisaba con un remate de cabeza en un córner en la primera mitad de lo que iba a ser su partido. Estuvo casi perfecto en el pase (19/21), solo fue una vez regateado y realizó dos 'tackes'. Y 'mojó', aunque su tanto fue anulado por fuera de juego. Si el Girona lograba marcar un gol, empataba el partido y podía crecerse para darle la vuelta. Felizmente para él, su trabajo y esfuerzo obtuvo premio. Danjuma protagonizó una gran acción individual (con algo de fortuna, eso sí), pisó línea de fondo y le cedió el balón.

Van de Beek estaba pletórico y se fundió en un tremendo abrazo con Danjuma, su asistente

Van de Beek estaba pletórico y se fundió en un tremendo abrazo con Danjuma, su asistente / EFE

FELICIDAD EXTREMA DE DONNY

Marcó el gol del empate y su reacción no pudo ser más emotiva. Se deslizó sobre el césped y no pudo contener su felicidad tras anotar un tanto que, en aquel momento, daba un chute de adrenalina tremendo al Girona. Extendió los brazos y se fundió en un abrazo con su compatriota. SPORT pudo conocer, a través de su entorno, cómo se encontraba Donny tras ese gol (pese a la derrota). Y la realidad es que no podía estar más eufórico, sobre todo porque le había marcado al Feyenoord, el eterno rival de 'su' Ajax.

Necesitaba algo así, una dosis de felicidad y energía para seguir adelante. Estaba bastante preocupado antes del partido, ya que su adaptación en el equipo aún sigue su proceso y tenía muchas ganas de volver a ser importante en un club.