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Segunda División

¿Por qué pita Riazor? El juego del Deportivo agota la paciencia: "Sientes frustración"

Peñistas del Deportivo argumentan el malestar en los últimos encuentros

Hay debate sobre la conveniencia de silbar durante los partidos en Riazor

El estilo desconecta a la grada e Hidalgo es el señalado

Aficionados del Dépor en Riazor durante un partido esta temporada

Aficionados del Dépor en Riazor durante un partido esta temporada / Casteleiro

Xane Silveira

A Coruña

A Coruña amaneció con un ambiente negativo. Nublado. Espeso. El Deportivo perdió ante el Granada, pero no fue solo el resultado lo que provocó el malestar de la grada blanquiazul, que abroncó a su equipo ya en la primera parte, y terminó con pesar tras el pitido final. Para entonces, muchos ya habían abandonado su asiento. Otros, se quedaron para abroncar. A diferencia de otros años, el club está dentro del objetivo, y aunque desperdició la oportunidad de asaltar el ascenso directo, es cuarto clasificado y tiene a la vista la segunda plaza. ¿Por qué, entonces, la grada lleva varias semanas enfadada y explotó este fin de semana?

"Sientes frustración. Hay individualidades buenas, pero no hay un equipo, no se juega a nada, es el problema más grave", explica Carlos Carballal, vicepresidente de la Federación de Peñas, quien terminó el encuentro preocupado con la actuación del Deportivo, y enfadado por desperdiciar la oportunidad de asaltar la zona de ascenso directo: "Hubo una decepción muy grande porque nos poníamos segundos, lo tenías cerquita, pero haces un partido malo. Claro que sales cabreado". Y añade que, lo más frustrante, es "el juego".

No fue el único, aunque tras la derrota hay quien ve el vaso medio lleno, y quien lo ve medio vacío. En el primer caso se encuentra David García Anta, presidente de la Peña La Estrella, quien achaca el malestar de la grada también al juego. "No sé si esperábamos un fútbol un poco más atrevido. Tenemos jugadores para ser un punto más atrevidos. Quizá la gente quiere un juego más rápido, menos predecible", expresa sobre el problema troncal detrás de los silbidos de la grada, que se han repetido en las últimas semanas, de manera más notoria en Zubieta y en Riazor ante el Granada. El ritmo de puntos, no obstante, ha sido suficiente para estar instalado en todo momento en la pelea.

Pablo Fernández, directivo de la Peña Verín, cree que la situación en torno al club es "triste" porque "clasificatoriamente" está el equipo "a un partido del ascenso directo, en el peor de los casos a dos, pero la sensación en el ambiente es que nadie cree que pueda pasar". Ese pesimismo que Hidalgo denunció recientemente se ha instalado en la grada blanquiazul. El problema es común y los tres coinciden: el juego no deja satisfecho a nadie en las últimas semanas, pese a las victorias. "No se ve una evolución clara. Hay jugadores que parece que han involucionado, incluso los que llegaron en enero, ahora parecen al ritmo del resto. En ese aspecto entiendo la negatividad".

Los silbidos de Riazor al Deportivo y a Hidalgo

Fue notoria en Zubieta y, de nuevo, en Riazor, donde en las últimas jornadas Antonio Hidalgo ha recibido silbidos y críticas incluso antes de empezar el encuentro. Una situación que, ante el juego, se ha trasladado al césped y a los jugadores. Ante el Granada, tras el 0-1 y en la primera parte, un sector de la hinchada reprochó a su equipo el encuentro que estaba viendo. Es algo que sucedió ante la Real Sociedad B o ante el Eibar recientemente. "Yo lo veo comprensible", justifica Carballal, quien señala al técnico como "el culpable de todo" porque es "el responsable, el que dibuja y dice lo que hay que hacer" en los partidos. Y en este caso, cree, se está "equivocando".

"Este es un momento clave y hay que intentar generar el mejor ambiente. El de ayer [refiriéndose al domingo] no fue el mejor"

David García Anta

— Presidente de la Peña La Estrella

No lo ven de la misma forma ni David García ni Pablo Fernández. David, por su parte, considera que hay que tener "un poco de memoria" para saber "de dónde" viene el equipo para que "el ambiente no sea tan pesimista": "Estamos en el tramo final de la temporada, va a ser clave amarrar puntos en casa, cuanto mejor ambiente haya, más vamos a ayudar al equipo a conseguirlo. Yo haría un llamamiento a la tranquilidad y, cuando acabe la temporada, mostrar nuestra opinión, pero este es un momento clave y hay que intentar generar el mejor ambiente. El de ayer [refiriéndose al domingo] no fue el mejor".

Pablo, por su parte, reflexiona sobre una situación en la que entiende "el malestar", pero cree que "con un gol abajo y 80 minutos por delante" no es el momento para recriminar. "Al final del encuentro, cada uno que dé su opinión si está disconforme. Silbar a un jugador cada vez que toca el balón no va a hacer que juegue mejor", añade sobre una situación que se ha vuelto a vivir en Riazor. David pide, además, "no pulsar el botón de autodestrucción" porque el equipo está "con todas las posibilidades de ascender" y es momento de "estar unidos".

Bil, el faro; el banquillo, la parte más dañada

El Deportivo afronta un tramo final de temporada en el que necesitará de su afición y, para contar con su apoyo, tendrá que dar un paso al frente en todos los sentidos. Revertir la actual situación de pesimismo y malestar no solo pasa por volver a ganar, sino por mejorar el juego. "El problema está agravado porque no es solo el juego. Desde el primer momento había ciertas reticencias al estilo de Hidalgo, que no cayó de buena manera en A Coruña. Hay decisiones que le han penalizado en exceso, como puede ser el exceso de confianza en algunos futbolistas", explica Pablo, quien, eso sí, bromea con que "últimamente a la grada no le convence ningún entrenador".

El mensaje de Hidalgo no ha terminado de convencer a una grada reacia a su entrenador. Sin embargo, la figura de Bil Nsongo ha emergido como nexo de unión. Su entrada al campo volvió a provocar la agitación en positivo del público, un estímulo necesario en un partido de sombras. "Ha demostrado que merece una oportunidad más sostenida en el tiempo", expresa David. Pablo, sobre el delantero, añade que es "un soplo de aire fresco" para la grada, además de tener "mimbres de buen jugador".

El Dépor encarará este fin de semana la jornada 30 de Segunda División. Por delante tiene 13 encuentros para volver a conectarse con Riazor. El juego es la parte más señalada por la afición, e Hidalgo el hombre que, consideran, tiene que levantar al equipo para volver a enamorar a su afición.

Vía: La Opinión A Coruña