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MUNDIAL DE CLUBES

Francia no tiene piedad de Luis Enrique

Los medios franceses critican con dureza al técnico asturiano, que propinó un golpe a João Pedro en la tangana que se produjo al final del Chelsea-PSG

Luis Enrique explica el polémico final de partido: "Mi objetivo era intentar separar"

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Clàudia Espinosa

Clàudia Espinosa

Las reacciones no tardarían en llegar. Luis Enrique perdió los papeles tras el pitido final en el MetLife Stadium. Tras el implacable triunfo del Chelsea sobre el PSG en la gran final, el técnico asturiano se encaró con João Pedro, autor del tercer tanto 'blue', y le propinó un golpe en el rostro que podría no estar exento de sanción. Lamentó al instante lo ocurrido, pues las cámaras de 'DAZN' captaron sus palabras al resto del cuerpo técnico, y más tarde en rueda de prensa garantizó que "yo intento separar a los jugadores, hay tensión".

"Desagradable"

En Francia harían caso omiso a sus palabras. 'RMC Sport' no se muerde la lengua y fue el medio francés que más atiza al asturiano: "Desagradable", describe. “Además de la expulsión de João Neves por tirarle del cabello a Cucurella, estalló una trifulca tras el pitido final, en la que estuvieron involucrados, entre otros, Donnarumma y Luis Enrique. El entrenador parisino puso su mano izquierda en el rostro del jugador del Chelsea, quien cayó al suelo. El español tuvo que ser calmado por Presnel Kimpembe”, relata.

Luis Enrique agredió a Joao Pedro

Luis Enrique agredió a Joao Pedro / Pamela Smith

'L'Équipe', que informó sobre el deseo de Lucas Beraldo de abandonar París este mismo verano, manifiesta que "Luis Enrique se unió a sus dos jugadores (Donnarumma y Achraf) y, como se puede observar en las imágenes de las transmisiones, agarró por el cuello al delantero, quien luego se arrojó al suelo”.

'Le Parisien' considera que la reacción de Lucho es "un arrebato" y difiere de los rotativos anteriores, pues destaca "la exageración" del delantero 'blue'. "El técnico español, visiblemente alterado, primero empujó al delantero de los 'blues', autor del tercer gol de la final, antes de tocarle ligeramente el rostro. Este último se desplomó de inmediato, no sin exagerar ostensiblemente. Con una mirada fulminante, el entrenador del PSG fue rápidamente retenido por Presnel Kimpembe, mientras su portero mantenía una discusión acalorada con Enzo Maresca”, concluye.