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SEGUNDA RFEF

Incidente en la sala de prensa entre el entrenador del Ávila y un directivo del Coruxo

Una versión alude a una patada a su silla de ruedas que lo hizo caer; el directivo tiene una costilla rota y un fuerte hematoma en la rodilla y el Ávila niega que la agresión se haya producido

Una acción del partid

Una acción del partid / Marta G. Brea

R. V.

El partido entre el Coruxo y el Ávila, disputado esta mañana ha concluido con un empate (1-1) sobre el césped y con un grave incidente en las dependencias interiores. El entrenador del ÁvilaMarc García Puig, ha propinado una patada a la silla de ruedas que emplea un directivo del club local con discapacidad, según la versión local. El directivo se ha caído al suelo y ha sido posteriormente trasladado al Hospital Álvaro Cunqueiro, tanto por las posibles consecuencias por su delicada salud como por estar sufriendo un ataque de ansiedad. Desde el club castellano se han negado los hechos.

Marc García Puig no se había sentado durante el partido en el banquillo visitante. Había sido expulsado con roja directa por realizar protestas al árbitro en el partido anterior, en la visita del Ávila al Marino de Luanco, y tenía que cumplir sanción. Los responsables del Coruxo le proporcionaron una cabina desde la que presenciar el encuentro en O Vao. Hacia el minuto 70 ya tuvo algún altercado verbal con algunos espectadores en el que intervino para mediar un directivo local y que no pasó a mayores.

Posteriormente, y aunque no tenía la obligación de dar la rueda de prensa por estar sancionado, Marc García decidió dar su valoración del encuentro. El directivo con discapacidad del Coruxo, que se encarga de las redes sociales, le realizó una pregunta y el ánimo se calentó entre ambos. Al concluir la conferencia, García y se levantó, se cruzaron algunos improperios y fue entonces cuando presuntamente propinó la patada a la silla. A conscuencia de ese acto el directivo se resbaló hasta el suelo y en vista de su estado se llamó a una ambulancia.

Comunicado a la Federación Española

El presidente del Coruxo, Gustavo Falque, advertido de lo sucedido, requirió la presencia de la policía y advirtió al entrenador del Ávila de su inminente llegada. Este, sin embargo, decidió subir al autobús de su equipo y emprender el viaje hacia la localidad castellana. Falque puso al árbitro en conocimiento de los hechos y el Coruxo planteará una queja a la Federación Española.

El directivo fue dado de alta hacia las ocho de la tarde. Tiene una costilla rota y un fuerte hematoma en una de las rodillas. Ha llevado ese parte médico a la polícia para que se complete el informe elaborado por la mañana.

El Ávila, por su parte, ha publicado un comunicado en el asegura que "niega rotundamente dichas acusaciones, que son completamente falsas y carecen de cualquier fundamento. Además, varios testigos presentes en la zona han confirmado que en ningún momento se produjo la situación descrita, desmintiendo así de forma categórica las afirmaciones realizadas".

Vía: Faro de Vigo