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El Córdoba CF rompe su propio límite: seis derrotas seguidas y una caída sin precedentes en Segunda

La goleada en Burgos (4-0) instala al conjunto blanquiverde en su peor racha histórica en la categoría y reabre viejos fantasmas

Jacobo González, a la izquierda, junto al meta del Burgos, Ander Cantero, en el duelo en El Plantío.

Jacobo González, a la izquierda, junto al meta del Burgos, Ander Cantero, en el duelo en El Plantío. / lof

Miguel Heredia

Córdoba

Ya no es una cuestión de sensaciones. Ni siquiera de dinámica. Es historia, pero en su vertiente más oscura. El Córdoba CF salió de su visita al Burgos en el Estadio El Plantío (4-0) con algo más que una derrota y un puñado de lecturas negativas: con la confirmación de un registro que jamás había alcanzado en Segunda División. Seis caídas consecutivas. Cero de 18. Un techo que hasta ahora no se había tocado… y que ya ha quedado atrás.

Porque si la semana anterior, tras el tropiezo frente a la Real Sociedad B en El Arcángel, el equipo de Iván Ania había igualado su peor racha en la categoría de plata, lo de tierras burgalesas ha supuesto directamente superarla, lógicamente. Un paso más en una deriva que no encuentra freno y que empieza a adquirir tintes estructurales, casi a todos los niveles. Plan, sistema, rendimientos individuales...

Un precedente que ya no sirve

Eso sí, la actualidad se explica mejor desde las estadísticas. Hasta ahora, el listón negativo se situaba en las cinco derrotas consecutivas, un escenario que el cordobesismo había vivido en contadas ocasiones -1982-83, 2001-02 y 2004-05-, otras tres, concretamente, antes de iniciar la racha vigente. En todos esos periplos, cada secuencia de reveses dejó su huella particular. Para encontrar la última vez, de hecho, había que retroceder más de dos décadas... Solo el episodio intermedio, a inicios de siglo, se saldó sin descenso, mientras que los otros dos restantes concluyeron con la caída a la categoría de bronce, entonces la extinta Segunda División B.

Hoy, ese marco ya no sirve como referencia. Un total de 41 puntos se mantienen en el casillero califal, los mismos que suma, lógicamente, desde que hace más de un mes lograse imponerse al Leganés en el Bahrain Victorious Nuevo Arcángel (2-1), el 14 de febrero. En términos numéricos, la situación invita ya más a posar el ojo sobre el retrovisor que sobre la zona de play off, aunque el pinchazo del Huesca -primero en descenso- ante el Almería ofrece alivio: aún hay diez puntos de distancia.

La secuencia reciente explica por sí sola el giro del relato: Almería, Ceuta, Andorra, Racing de Santander, Real Sociedad B y ahora Burgos. No obstante, con otros 33 todavía por disputarse de aquí al cierre del campeonato regular en LaLiga Hypermotion, y esa franja virtual de los 50 puntos a solo nueve de diferencia, difícil se antoja que los califas acaben sufriendo por certicar su continuidad en la categoría.

Ecos de otros tiempos

Pero de vuelta a la racha, el único espejo en el que mirarse aparece al ampliar el foco al techo del fútbol profesional. Es más, a la señalada temporada 2014-2015, la del fugaz regreso a Primera División tras 42 años de ausencia. Aquel curso de vuelta a la élite, que terminó en descenso, dejó una segunda manga de calendario marcada por el colapso: hasta diez jornadas sin sumar y, después de ellas, otra serie de seis derrotas consecutivas.

Más halagüeño se antoja el momento actual, sin embargo, o al menos en la faceta competitiva. Lo que parece es una obviedad es que la inercia ya no entiende de colchones. Y el próximo viernes, ante el necesitado Mirandés -en descenso- en casa (19.00 horas), los pupilos de Iván Ania ya han planeado ponerle fecha límite a la crisis de resultados. O al menos procurarlo, otra vez.