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COPA DEL REY

Turrientes pega primero en San Mamés en un derbi con polémica

Los de Matarazzo se impusieron en la ida de las semifinales de Copa por 0-1 gracias al solitario tanto de Beñat

¡Iturralde González lo tiene claro, era penalti por manos de Laporte!

¡Iturralde González lo tiene claro, era penalti por manos de Laporte! / Carrusel Deportivo

Sebastián Vargas Rozo

Sebastián Vargas Rozo

Nervios. Derbi. Semifinal de Copa del Rey. San Mamés. Poco más podía hacerse para que el choque entre el Athletic y la Real, válido por la ida de las semis del certamen copero, fuese más épico. Y en el verde se dejaron todo, aunque no tantos goles: solo uno, el de Turrientes, determinante para una vuelta en Anoeta muy abierta (0-1), y válido para evitar que la Real se fuera más indignado de la cuenta con una polémica que le birló un penalti que parecía claro.

Sorprendía de entrada Ernesto Valverde con una suplencia que levantó alguna ceja: por banda izquierda Robert Navarro era el elegido junto a Unai e Iñaki Williams, con Guruzeta como referencia ofensiva y Nico Williams en el banquillo. El extremo venía de ser titular en la victoria de los suyos ante el Levante, pero Navarro, ingresado en los minutos finales, anotó un tanto ante los granotas sumando buenos minutos. En portería, un cambio esperado con Padilla, el guardameta copero, en lugar de Unai Simón.

Se medían los rojiblancos a un equipo en racha desde la llegada de Matarazzo. Tanto que el norteamericano -con apellido italiano, y de acento alemán- aún no ha perdido como técnico 'txuri urdin'. De su once dispuso casi de lo mejor que tenía, teniendo un sinfín de bajas para el encuentro: Kubo, Barrene, Zakharyan, Marrero y Sucic se quedaron fuera de la convocatoria. Brais Méndez, expulsado en el derbi contra los rojiblancos en la Liga tras una jugada polémica con Paredes (1-1), comenzó el partido desde el banquillo.

Mucha intensidad, poco gol

Como buen derbi, los espacios no iban a sobrar en los primeros compases. Tuvimos que esperar más de un cuarto de hora para tener una ocasión de gol, todo mediante la cabeza de Guruzeta para inquietar a Remiro. Pero si alguien estuvo inquieto fue Padilla, obligado a emplearse a fondo para evitar los goles de la Real hasta en dos ocasiones: una tras un cabezazo de Jon Martín y otra tras un mano a mano con Marín. Eso sí, se salvó de que pitaran un penalti que parecía claro por manos de Laporte tras cabezazo de Caleta Car, aunque el colegiado Sánchez Martínez decidió que el contacto no valía tal sanción -a pesar de la revisión del VAR-.

La actuación de Sánchez Martínez generó polémica

La actuación de Sánchez Martínez generó polémica / EFE

Con la polémica decisión marcharon ambos equipos al descanso para mantener el guion en la segunda parte: mucha intensidad, pero poca precisión. Al menos así fue hasta que Carlos Soler se inventó un pase de maravilla, sobre el 63', para dejar a Guedes mano a mano con Padilla. El portugués decidió ser solidario y cedió la pelota -jugándose el tipo ante el portero- a Turrientes, que definió a portería vacía para abrir la lata en un San Mamés que rugía: los aficionados visitantes se hicieron sentir.

Intentó poner la carne en el asador Valverde dando entrada a Nico Williams, pero el '10' no fue capaz de cambiar la historia. Tuvo alguna oportunidad de gol, una muy clara de cabeza, pero nada que incomodara de sobremanera a un Remiro que cerró su portería sin mayores contratiempos. Con la mínima ventaja van los de Matarazzo a la vuelta en Anoeta, el próximo 4 de marzo, buscando la gran final. Resultado corto y todo sigue abierto.