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El análisis del rival del Real Zaragoza. Riazor es el gran problema de la candidatura al ascenso del Deportivo

El equipo gallego suma poco más de la mitad de los puntos en casa y solo 7 de 21 en los últimos tres meses. Es el que peor balance tiene de Segunda entre la puntuación de local y de visitante (-8) y ante el Granada hubo bronca de Riazor

Los jugadores del Granada celebran el gol de Jorge Pascual que supuso el 0-2 en Riazor junto al deportivista Riki.

Los jugadores del Granada celebran el gol de Jorge Pascual que supuso el 0-2 en Riazor junto al deportivista Riki. / LALIGA

Santiago Valero

La segunda plaza, en puesto de ascenso directo, y el potencial económico y de plantilla del Deportivo asustan al más pintado, pero lo cierto es que el equipo de Antonio Hidalgo está viviendo una pequeña condena, o grande según se mire, en el estadio de Abanca Riazor de la que puede sacar provecho el Real Zaragoza.

El Deportivo, con un balance de seis victorias, cuatro empates y cuatro derrotas, con 22 puntos de 42 posibles, es el duodécimo en la clasificación de locales de la categoría de plata, cuando es el líder incontestable cuando coge la maleta, con 30 puntos lejos de Riazor. El conjunto gallego mantuvo el tipo hasta diciembre en su feudo, pero en los últimos tiempos, con siete puntos de 21 ante su gente, está viviendo un calvario al abrigo de su afición.

Ante el Granada hubo bronca en varias fases del partido, pero el triunfo en Ceuta y la necesidad de mejorar en Riazor han rearmado a la grada, que ha preparado un recibimiento al bus del equipo, pero si el Zaragoza es capaz de meter miedo y dudas...

Así, en el partido ante el Granada, en el último duelo en casa del conjunto deportivista, ya se escucharon pitos en varias fases del partido, que se convirtieron en bronca cuando Jorge Pascual hizo el segundo tanto para el 0-2 definitivo. El ambiente podía estar este sábado caldeado en Riazor, aunque el triunfo en Ceuta, la posición del ascenso directo que ocupan los de Hidalgo y la mentalización de la afición de que en las siete jornadas que restan en el estadio deportivista se puede lograr un billete de ascenso a Primera que no obtiene el Deportivo desde la 13-14, entonces con Fernando Vázquez como entrenador y también sumando más puntos de forastero que de local, hacen prever un muy buen recibimiento al equipo.

El equipo de Antonio Hidalgo es un martillo pilón con espacios a la contra, muy rápido y vertical en las transiciones, pero le cuesta mucho cuando tiene que llevar el peso con el balón y atacar defensas que forman un bloque bajo

Ahora mismo, el conjunto blanquiazul es el que peor balance tiene entre los partidos de local y los de visitante, con un -8, superando a la Cultural (-7) y al Huesca y al Zaragoza, que tienen -2. Son los únicos cuatro equipos que lo tienen en rojo, ya que el Mirandés empata la puntuación de local y de forastero y el que mejor diferencia tiene es el Eibar, que ha sumado 34 puntos de local y solo ocho de visitante (+26). El Málaga (+19) y el Ceuta (+18) le siguen en ese esa clasificación virtual.

Así, está el equipo eibarrés a años luz en su feudo de un Deportivo que empezó bien el curso ante su gente, con cuatro victorias y tres empates hasta diciembre, sin caer hasta que el Castellón y el Sanse de manera consecutiva le sacaron los colores a los de Antonio Hidalgo con dos derrotas seguidas para que Riazor se llenara de dudas.

Yeremay estará en la lista y un cambio seguro en el once con Noubi

Antonio Hidalgo no dará la lista de convocados este sábado para el partido en Riazor, pero cuenta con las bajas de los lesionados Mella y Loureiro y del sancionado Barcia, mientras que Yeremay estará en la citación tras tres partidos de baja por una pubalgia y lo más probable es que no esté en el once y que sí tenga minutos en el transcurso del choque (hasta se especula que fuerce la quinta amarilla y se termine de recuperar la próxima semana). El extremo canario es el futbolista más desequilibrante de un Deportivo donde la baja de Loureiro será suplida por Lucas Noubi en el eje junto a Arnau Comas para que en la medular la única duda sea si Hidalgo apuesta por Villares o por Riki, si bien lo más probable es que mantenga al primero y el cambio en el once en el centro de la defensa sea el único con respecto a la victoria en Ceuta.

El equipo de Antonio Hidalgo es un martillo pilón con espacios a la contra, muy rápido y vertical en las transiciones, pero le cuesta mucho cuando tiene que llevar el peso con el balón y atacar defensas que forman un bloque bajo, lo que el Granada supo hacer a las mil maravillas para llevarse la victoria en el último duelo en el estadio gallego, que en todo caso se ha rearmado para la cita ante el Zaragoza. Hay recibimiento preparado por las peñas deportivistas y por los Riazor Blues al bus y de salida el ambiente será inmejorable, pero si el equipo de David Navarro es capaz de marcar pronto o de que al menos afloren dudas...

Las cifras de la afición deportivista

Con casi 26.900 socios con derecho a asiento y una media en torno a los 21.000 espectadores en Riazor desde que empezó el curso, el estadio bien podría ser el fortín del ascenso para el Deportivo, un proyecto con mucho potencial económico y respaldado con Abanca, ya que controla casi el 80% de su capital social, pero en casa y ante su gente es donde la piedra en el zapato más le está doliendo al conjunto gallego, claro aspirante a pisar la élite, en la que no habita desde el descenso en 2018.

Vía: El Periódico de Aragón