Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Copa del Rey Juvenil

3-2 | Cruel final para un valiente Dépor juvenil que nunca dejó de creer

Pablo García y Xabi Campos igualaron hasta en dos ocasiones el partido, que se decidió en la prórroga

El Barça se lleva la semifinal ante el Dépor Juvenil

El Barça se lleva la semifinal ante el Dépor Juvenil / Barcelona

Xane Silveira

Lugo

De la forma más cruel posible, en una semifinal que el Deportivo no mereció perder, Fofana decidió en la prórroga un partido del que Miguel Figueira se pudo marchar orgulloso. Los blanquiazules tiraron de corazón para alcanzar los penaltis, pero el 3-2 fue inamovible, tras tantos de Pablo García y Xabi Campos que sirvieron para igualar y alargar el sueño copero.

No hubo complejos ni miedos para un Dépor valiente y agresivo que se dio el gusto de jugar a lo que mejor sabe en el Anxo Carro. No importaron los escudos, tampoco que, en frente, estuviera el equipo que más veces ha conquistado la Copa del Rey juvenil. Mano a mano, el cuadro de Miguel Figueira mostró su mejor versión. Y fue, durante muchos momentos, superior a su rival, que castigó duramente los pocos errores.

Hasta el 1-0 el juvenil blanquiazul fue superior. Se jugó el partido a lo que quería Miguel Figueira, que incomodó y torpedeó la construcción culé con marcas férreas e individuales en la medular. Lucas Castro y Álvaro Fraga se repartieron a Villar y a Orian Goren; los descensos de Pedro Rodríguez, por momentos segundo punta, por momentos centrocampista, eran para Abel. Incluso Vergara y Samu perseguían sin miedo los apoyos de Hamza, delantero egipcio fichado para el Barça Atlètic este enero.

El peligro culé llegó por los costados. Álex González y Shane Kluivert (hijo de Patrick, lleva su mismo nombre como segundo), pero Xabi Campos y Pablo García lograron minimizar el riesgo invitando siempre a sus pares al costado. Los centros, siempre dominados por Samu Fernández y Vergara.

Lucas Castro, máximo anotador del equipo con 20 dianas, tuvo varias de las más claras, y ya en el minuto diez dejó clara su intención de anotar con un disparo desde la frontal. En el tiempo de descuento rozó el empate con una volea y otra jugada sensacional tras una asistencia del portero Leiva. Entre medias, Álvaro Fraga cazó un pase de la muerte que no encontró portería por muy poco.

Perdonó el Dépor y el Barça lo aprovechó. A los 40 minutos, tras no haber generado ninguna ocasión de peligro, un cambio en las marcas cuando los blanquiazules presionaban alto salió cruz. Iker Rodríguez aprovechó la confusión para conectar en largo con Álex González, a lo Fede Valverde. Vergara llegó tarde y al intentar despejar el balón fue superado. Tocó la pelota, pero no la desvió lo suficiente. Sin oposición, González dribló en la frontal a Leiva y anotó a portería vacía ante el intento de la zaga blanquiazul de corregir.

La alegría duró poco para el Deportivo

Tras el descanso, el Dépor dio un notorio paso al frente. Elevó el ritmo, fue muy agresivo, y desbordó a un Barça incapaz de sostener a los blanquiazules. Fue muy notorio, en especial, el cambio en la actitud ofensiva de los laterales. Xabi Campos y Pablo García volaron hacia adelante, y fue el diestro el que, tras varias llegadas peligrosas, encontróp premio tras entrar en conducción hasta la cocina y poner un pase que, tras tocar en un rival, acabó en el gol del empate.

La alegría duró poco. La reacción culé fue inmediata y no dejó al Dépor templar los ánimos tras la euforia del empate. Fofana, recién ingresado, puso el empate tras una jugada individual de Víctor Guillem. El ariete blaugrana estaba totalmente solo en el interior del área.

El Dépor sacó fuerzas de donde ya no le quedaban. Tras el empate, parecía que la energía se había agotado, pero en el minuto 83, Xabi Campos levantó a la grada, repleta de amigos, familiares y seguidores blanquiazules. El lateral zurdo culminó una gran cabalgada hacia dentro con un zurdazo cruzado para anotar el 2-2.

No dejó de creer el Dépor, tampoco el Barça, que tuvo un balón al palo en las afiladísimas botas de Shane Kluivert. A ambos les aguardaba la prórroga.

Una prórroga agónica con final cruel

El orgullo para la cantera era estar, pero el Deportivo demostró, además, tener capacidad para ganar y llegar a la final. Pesaban las piernas, lo soportó todo la fe y el trabajo hecho hasta ahora con un equipo coral, sacrificado y enérgico. Nunca se perdieron las persecuciones individuales. Tampoco la intención de ir siempre hacia adelante. De presionar. De proponer.

No sobraron fuerzas en una prórroga que parecía abocada a la tanda de penaltis, sin casi acercamientos, con la intención de evitar riesgos. Tras la última pausa, el Dépor tuvo la primera clara, tras una llegada por la derecha de Lucas Castro que David finalizó alto.

Pero en el minuto 107 el Barcelona anotó de cabeza el tercero de la manera más cruel posible. Adrián Guerrero sacó un centro que Fofana remató centrado, pero Leiva, que fue clave durante todo el encuentro, no pudo evitar un tanto que le pasó por debajo de las piernas. Los de Miguel Figueira contaron con un último intento a balón parado, pero el Barcelona será finalista y jugará el próximo domingo a las 12.00 ante el Real Betis.